30 mayo 2016

HISTORIAS PARA NO DORMIR. LIBRO. La Amenaza. (Revelando la agenda secreta alienígena)




LA AMENAZA
The Threat – Revealing the Secret Alien Agenda
Por
Dr. David Jacobs
Traducción de Tavo Jiménez


INFILTRACIÓN: Durante muchos años los investigadores pensaron que las abducciones eran raros sucesos que desafortunadamente ocurrían a adultos que estaban en el lugar equivocado en el momento menos oportuno. En los años recientes los investigadores se han dado cuenta que el fenómeno de las abducciones es para toda la vida. Ahora sabemos que comienza en la infancia. Las madres han descrito cómo eran abducidas junto a sus bebés. Algunas abducidas incluso han informado que habían sido ‘visitadas’ en el hospital poco antes o después del nacimiento de sus hijos.


Ahora sabemos que la abducción es un fenómeno que continúa –desde la infancia- hasta la edad adulta. Sabemos que el abducido lo es de por vida. Cada abducido al que mis colegas o yo mismo hemos investigado ha tenido numerosos eventos de abducción a lo largo de su vida.

Así que, ¿cuántas personas han sido sometidas a abducción? Esta pregunta es virtualmente imposible de responder, mayormente porque la gente abducida no recuerda la experiencia en cuestión. A pesar de esta dificultad, sabemos que las abducciones están muy extendidas.

Mi colega Budd Hopkins y yo hemos recibido miles de cartas y llamadas telefónicas de abducidos que nos relatan sus vivencias. Otros investigadores, procedentes de todas partes de nuestra sociedad, han lidiado con abducciones o escuchado de ellas por decenas de miles. Todavía, el número de personas que entran en contacto con investigadores no es una representación exacta del número de personas que podrían haber sido abducidas, pues, de nuevo, la mayoría de los abducidos son inconscientes de ello.

Estimaciones informales de la magnitud del fenómeno.

En 1987, Budd Hopkins diseñó un cuestionario para el magazine OMNI, a fin de recopilar datos sobre abducciones. Cuatro mil cuestionarios de los lectores de OMNI fueron respondidos. El Físico Bruce Macabee y los ufólogos Don Berliner y Rod Swiatek (ambos de la Fund for UFO Research) analizaron 450 de los cuestionarios, concluyendo que alrededor del 4 % de los varones y el 11 % de las féminas que respondieron podrían ser abducidos.

En 1987 también yo comencé a crear archivo de datos sobre abducidos. Desarrollé un estudio simple, basado en el cuestionario para OMNI, dirigido a los estudiantes de una universidad. A través de los años mejoré el cuestionario y continué entregándolo a los estudiantes. En 1991 había recolectado mil doscientas respuestas, mayormente de universitarios con edad comprendida entre 18 y 23 años. Se dividió en tres categorías: posible abducido, probable no abducido y no abducido. El resultado de mi análisis sugirió que el 5’5 % de quienes respondieron al cuestionario eran ‘posibles’ abducidos, mientras que el 1’5 % eran casos discutibles. Esos números eran terriblemente altos.

Hay otras estimaciones informales. Por ejemplo, las evidencias poderosamente sugieren que la mayoría –si no la totalidad- de los eventos ‘encuentro cercano’ de avistamiento ovni son el comienzo o desenlace de un suceso de abducción. Incluso los avistamientos de alto nivel pueden ser indicativos de abducción. Estadísticas de Gallup sobre avistamientos ovni han variado desde 9 % hasta 14 % desde 1950. Si un porcentaje de esos avistamientos enmascara abducciones, entonces el número de sucesos de abducción es elevado.

LA ENCUESTA ‘ROPER’

En 1991, Robert Bigelow, un filántropo que apoya la investigación ovni, y otro investigador propusieron a Budd Hopkins y a mí que condujésemos la investigación formal que nos permitiera conocer una estimación del número de estadounidenses que podrían haber sido víctimas de abducciones. Aceptamos el ofrecimiento.

Sabíamos de los retos que aquello suponía. Tuvimos que construir el sondeo así que obtendríamos un amplio rango de información y superaría los problemas de carencia de recuerdos conscientes de los abducidos. Luego tuvimos que encontrar una organización de encuestas, y elegimos la Roper Organization, porque las personas que la forman estaban entusiasmadas con el proyecto. Finalmente, tuvimos que ser muy cautelosos y prudentes en el análisis de los resultados.

En el verano de 1991, Roper llevó a cabo una recopilación del sondeo realizado sobre una masa de adultos elegidos al azar por todos los Estados Unidos. El sondeo se realizaba en el hogar de los participantes, con un entrevistador que acudía, preguntaba, y tomaba nota de las respuestas en su cuestionario. Las preguntas sobre abducción eran parte del apartado de cuestiones sobre experiencias personales y políticas. Una pregunta fue específicamente diseñada para identificar a quienes a se sentían forzadas a responder positivamente pesar de los hechos. Hopkins se inventó el término ‘trondant’, y preguntábamos a los encuestados si dicha palabra tenía para ellos algún significado especial. Si un amplio porcentaje de personas respondía la cuestión ‘trondant’ de forma positiva, sabríamos que las respuestas al resto del cuestionario debían ser puestas en suspenso.

La investigación mediante encuesta, usualmente, abarca a una población de mil seiscientas personas, lo cual es considerado suficientemente grande como para proporcionar resultados correctos para la mayoría de las encuestas nacionales. En cualquier caso, dada la controvertida naturaleza de la investigación sobre abducciones, quisimos realizar el sondeo sobre una base de población aún mayor, a fin de afinar la corrección de datos obtenidos. El número final de encuestas realizadas fue de 5,947, las cuales arrojaban un rango de error del 1,4 %. El Sondeo Roper, de esta manera, se convirtió en la más grande y precisa encuesta de este tipo nunca realizado. Es importante añadir que no se trataba de un sondeo de opinión, sino una encuesta basada en experiencias personales contadas por el entrevistado, lo cual la diferencia de otros sondeos de esta naturaleza.
En sus resultados iniciales, el número de potenciales víctimas de abducción era muy –violentamente- elevado:

*El 18 % alguna vez había despertado paralizado con una extraña presencia acompañando en el dormitorio.
*El 15 % había visto una presencia aterradora.
*El 14 % había vivido experiencia de ‘salir del cuerpo’.
*El 13 % había experimentado el inexplicable tiempo perdido (missing time).
*El 11 % había presenciado la visita de un fantasma.
*El 10 % había estado flotando en el aire.
*El 8 % había sido testigo de la presencia de luces inusuales en el dormitorio.
*El 8 % había advertido en su cuerpo cicatrices desconcertantes.
*El 7 % había presenciado un ovni.
*El 5 % había soñado con ovnis.
*El 1 % dijo que la palabra ‘trondant’ tenía una significancia especial para ellos.

El pequeño número de respuestas positivas a la cuestión ‘trondant’ significaba que el sondeo no se había inclinado hacia quienes tienen el impulso a responder positivamente. La Roper Organizationeliminó de las estadísticas finales todos los cuestionarios con una respuesta positiva a la cuestión ‘trondant’.

El resultado del Sondeo Roper nos indica que millones de estadounidenses podrían ser abducidos. Tanto Hopkins como yo mismo sabíamos que el fenómeno de las abducciones estaba muy extendido, pero esas cifras quitaban el aliento. Por dicho motivo, fuimos lo más cautelosos posible al aproximarnos a los datos. Aislamos las cinco preguntas que, en investigaciones previas, sabíamos que eran indicativos de actividad de abducción alien. E incluimos en la muestra final solamente a aquellas personas que habían respondido positivamente, al menos, cuatro de las cinco preguntas.

El análisis final indica que el 2 % de los estadounidenses –cinco millones- han experimentado eventos consistentes con aquellos que los abducidos han vivido antes de que supieran de su condición. Incluso si este número fuera un 75 % mayor que la frecuencia real, aún estaríamos hablando de un millón de estadounidenses abducidos.

Una cosa está clara: El Sondeo Roper confirmó la menos formal y anecdótica evidencia de que hay un enorme número de personas que ha vivido experiencias de abducción. Y podemos concluir, por lo tanto, que el fenómeno de las abducciones está muy extendido y afecta a casi todos los ámbitos de nuestra sociedad.

Adicionalmente a todo ello, el Sondeo Roper informa de resultados por edad, sexo, raza, geografía, estatus social, y provee de datos en esos subgrupos. Un importante sub-análisis enfocado en la edad, y un segundo sub-análisis enfocado en el grupo de encuestados que la Roper Organization denomina ‘militantes sociales/políticos’. Esas personas, sin importar su tendencia política, son conscientes de los problemas sociales y buscan solventarlos. Por ejemplo, escriben cartas de protesta a sus consejos escolares y, de cualquier forma, tienen un semblante de responsabilidad social. Poseen más estudios y unos ingresos económicos superiores (38,700 $ frente a 28,300) a la mayoría. 

Los resultados de esos dos sub-análisis son los que siguen. El primero resume las respuestas según el grupo de edad, mostrando que el conjunto de 18 a 29 años respondió  más positivamente a los cinco indicadores de abducción que cualquier otro conjunto de edad. Esto parece que va contra la lógica, porque la gente mayor ha tenido una mayor oportunidad a lo largo de su vida de tener más experiencias de abducción.

Relación entre Cinco Indicadores de Abducción y la edad (muestra total)
Total edades / 18 a 29  /  30 a 44  /  45 a 59  /  mayores de 60 años

*Despertar paralizados con sensación de que hay una extraña presencia:
18 %  - 22 % - 21 % - 17 % - 10 %
*Experiencia de pérdida de tiempo (missing time):
13 % - 14 % - 13 % - 13 % - 10 %
*Sensación de que realmente estaban volando:
10 % - 11 % - 13 % - 10 % - 8 %
*Vieron bolas de luz en el dormitorio:
8 % - 11 %  -  9 %  - 7 %  - 5 %
*Se encontraron con cicatrices inexplicables:
8 % - 14 %  - 7 %  -  6 %  - 5 %

El segundo sub-análisis, concerniente a aquellas personas social o políticamente activas. Este conjunto se supone que no habría de experimentar sucesos bizarros como los que narra, pues son personas que están situadas en el espacio público, a la vista de todos. En cualquier caso, no sólo puntúan los más altos en todas las preguntas, sino significativamente muy alto.

Relación entre Cinco Indicadores de Abducción y activismo social y político (muestra total)
Totales / Activismo social-político

*Despertar paralizados con sensación de que hay una extraña presencia:
18 %  - 28 %
*Experiencia de pérdida de tiempo (missing time):
13 %  - 17 %
*Sensación de que realmente estaban volando:
10 %  - 18 %
*Vieron bolas de luz en el dormitorio:
8 %  -  11 %
*Se encontraron con cicatrices inexplicables:
8 %  -  9 %

El Sondeo Roper nos provee de datos sobre incidentes relacionados con el fenómeno de las abducciones, pero no sobre la frecuencia de los mismos. Sabemos que las abducciones suceden a lo largo de la mayoría de la vida de un abducido. En cualquier caso, estimar la frecuencia es harto difícil. El primero y principal problema reside en que los abducidos no recuerdan la gran parte de sus sucesos de abducción. A fin de recopilar datos sobre la frecuencia, pedí a numerosos abducidos que hiciesen un seguimiento de sus experiencias. Estos abducidos tuvieron un número suficiente de sesiones de hipnosis conmigo como para estar atentos a aquellos sobresalientes indicadores que evidenciaban actividad de abducción. Seis abducidos cuidadosamente registraron los sucesos de abducción que habían vivido. Hemos confirmado algunos de ellos a través de regresión hipnótica, y otros los investigaremos más adelante.

Frecuencia de abducción

Abducido                 -             Período                        -            Abducciones    - Investigadas
Karen Morgan  -      25 enero 1988-22 enero 1989 (1 año)              9                      7
Kathleen Morrison –           1994 (1 año)                                     13                     7
Christine Kennedy –   octub. 1992 – febrero 1993 (31 meses)         8                      5
Allison Reed -          20 julio 1993 – 22 julio 1994 (1 año)               33                   14
Gloria Kane -           4 julio 1988 – 28 febr. 1989 (8 meses)            54                    11
Kay Summers –         13 nov. 1993 – 14 dic. 1993 (1 mes)             14                     1

El gráfico deja al descubierto algunos datos que nos hacen reflexionar. Christine Kennedy, por ejemplo, tiene relacionado su ciclo menstrual con sus eventos de abducción. Cuando no fue abducida su período menstrual era de 28 días, mientras que cuando vivió abducción el ciclo se reducía hasta 24 días.

Allison Reed tiene relacionadas sus abducciones con el nivel de azúcar en la sangre (teniendo diabetes, se hace mediciones de azúcar cada mañana); su nivel de azúcar en sangre era, a menudo, elevado después de una abducción, unas tres o cuatro veces más elevado que lo normal.

Gloria Kane descubrió que sus experiencias de abducción aumentaban durante el período de ovulación, mientras que disminuían cuando llegaba la menstruación, aunque ovulación y menstruación no eran los únicos determinantes de sus abducciones.

La mujer que representa el extremo del fenómeno de las abducciones de Kay Summers, quien vive en el Medio Oeste y trabaja en un pequeño comercio. Un constante contacto telefónico me ha permitido hacer un seguimiento de muchos de los sucesos que le han sucedido. Ha vivido tantas abducciones como 100 durante un período de un año, un promedio de una abducción cada tres días. Esto ha tenido un efecto devastador en Kay, quien vive desesperada. Recibe el mínimo apoyo de su familia y amigos, quienes crean o no en ella, se niegan a creer en la asombrosa frecuencia de los sucesos.

A menudo cansada y deprimida por la pérdida de sueño y el trauma de la abducción, Kay ha aprendido a disociarse psicológicamente de su experiencia (abducción) mientras está sucediendo, como lo haría un niño que padece un abuso físico o sexual de forma sistemática. Ella está en una montaña rusa emocional.

Aunque la frecuencia con la que Kay es abducida es extrema, no es tan inusual como pensábamos originalmente. En los últimos años, muchos abducidos han informado de una dramática aceleración en la frecuencia de sus abducciones. La tendencia general ha ido hacia un mayor número de abducciones por cada víctima.

Supongamos que los datos sobre la frecuencia de las abducciones están equivocados. El más pequeño número de abducciones /por año que se me ha informado es de 9. Si la tasa es sólo de 5 por año, y si el fenómeno comienza en la infancia y continúa en la madurez, el número aún aumenta rápidamente.

La conclusión sobre el Sondeo Roper y sobre nuestra propia investigación es que, sin ninguna duda, un enorme número de personas está experimentando un elevado número de abducciones. Los alienígenas han invertido una gran cantidad de tiempo y energía –y continúan haciéndolo- en el programa de abducciones. Mucha gente cree que las abducciones son ‘estudios’ o ‘experimentos’, o que los alienígenas están aprendiendo algo de nosotros. Las cifras indican lo contrario. El aprendizaje y la experimentación, si alguna vez los hubo, están concluidos. Por consiguiente, la evidencia claramente indica que los alienígenas están conduciendo un extenso y sistemático programa de explotación psicológica de los seres humanos.

Hipótesis actuales y abducciones

El fenómeno de las abducciones ha sido siempre mucho más hermético que el fenómeno de los avistamientos de ovnis. Los investigadores han analizado los avistamientos durante cuarenta años antes de que surgiera un caso de abducción. Otros veinticinco años han transcurrido antes de que pudieran comprender que las abducciones eran abundantes y el epicentro del fenómeno ovni.

Cuando los investigadores empezaron a investigar las abducciones, asumieron que una abducción era un evento que se producía una vez en la vida de un adulto. Se las interpretó como fruto de la curiosidad de los aliens, más que como un acto de manipulación. Puesto que los abducidos recordaban fragmentos de su experiencia, los investigadores determinaron que los aliens estaban “estudiando” a las personas, o “experimentando” con ellas.



Puesto que el número de reportes sobre abducciones fue en aumento, muchos investigadores adoptaron el argumento ético de la no interferencia, y asumieron que los alienígenas conducían sus estudios en secreto a fin de no afectar demasiado a la vida de los humanos abducidos; los recuerdos de una abducción podían ser tan traumáticos que podían interferir negativamente en el bienestar de los sujetos. Adicionalmente, los investigadores también asumieron que los aliens inducían a los abducidos a no recordar el evento, de forma que éste se enterraba en el inconsciente del individuo.

Otros investigadores teorizaron que un abducido no podía recordar una abducción como respuesta natural defensiva del cerebro humano a un evento traumático. La mente humana podría no sobrellevar el terror de una abducción alienígena. En vez de encarar los sucesos horrendos, la mente entierra los recuerdos, lo que conduce a los investigadores a usar la hipnosis para recuperar esos recuerdos reprimidos.

El argumento de que los aliens actúan en secreto a fin de no afectar las vidas de los abducidos podría tener sentido si no fuera por el hecho de que –aun si tomar conciencia de la abducción experimentada- la vida del abducido se ve enormemente trastornada.

Si los aliens estuviesen realmente preocupados por no causar alteraciones a esos individuos, simplemente no los abduciría o, al menos, no con tanta frecuencia en el curso de sus vidas.

La hipótesis de que los abducidos reprimen sus recuerdos para sobrellevar el trauma de una abducción plantea problemas probatorios. Los mecanismos de represión de recuerdos traumáticos son altamente discutibles; e incluso, si la hipótesis fuera acertada, la frecuencia de las abducciones incide negativamente sobre la represión en cada caso. Abundan los casos de abducción que no son traumáticos y, no obstante, no son recordados por los sujetos que los vivieron.

Además, los investigadores no han descubierto procedimientos posthipnóticos que los aliens hayan usado para “enterrar” un evento de abducción. Si esos procedimientos se llevaron a cabo, los investigadores los habrían visto.

Aunque la neurología exacta nos es desconocida, se puede decir que los aliens almacenan los sucesos de la abducción directamente en el sistema de “memoria a largo plazo” del abducido, eludiendo la “memoria a corto plazo” y previniendo el desencadenamiento del mecanismo que permite su reconstitución.

La hipnosis restituye el mecanismo que permite a los recuerdos salir a la luz. A Reshma Kamal se le dijo (por los aliens) que la razón por la que a los abducidos no se les borran totalmente los recuerdos es porque hay aspectos de ellos que han de ser tenidos en cuenta por el sujeto con vistas al futuro (Tavo: simple conveniencia alien). Así que, los recuerdos permanecen intactos, pero inaccesibles a través de la vía normal.

Durante años, el fenómeno de las abducciones ha yacido oculto bajo capas de directa o indirecta protección: creencias sociales, hostilidad científica, memoria consciente incompleta, confabulación en testimonio de hipnosis, y manipulación de recuerdos inducidos por los alienígenas. A diferencia de los avistamientos ovni, no hay rastro de rádar, fotografías, vídeos. La evidencia es, primeramente, anecdótica, con un artefacto ocasional. Sólo hay una cosa cierta: por la razón que sea, la estrategia de secretismo por parte de los aliens ha sido enormemente exitosa. La mayoría de las personas que han tenido una vida repleta de eventos de abducción siguen ignorando lo que les ha sucedido. Éstas negarían –como si de una locura se tratara- cualquier insinuación de que hayan estado involucradas en el fenómeno de las abducciones, incluso aunque hayan sido abducidas unas horas antes.

Métodos para proteger el secretismo

El objetivo principal del secretismo es prevenir al abducido a que recuerde lo que le ha ocurrido; una estrategia que es mucho más efectiva que simplemente induciendo a la amnesia.

Primero: todos aquellos que se encuentran cerca de la abducción deben no ser conscientes de lo que está sucediendo. Por tanto, rutinariamente, los aliens inmovilizan, dejan inconsciente o alteran la percepción de los testigos de la abducción. En efecto, los aliens “desconectan”, “apagan” a aquellos que no deben interferir en el evento. Maridos, esposas, amigos, testigos, todos ellos son convertidos en inconscientes de la abducción.

Segundo: el abducido es separado de un grupo. Por ejemplo, si el abducido está en un picnic, éste irá a “dar un paseo”, y no regresará hasta pasada una hora y media. Cuando regresa al grupo, explica vagamente que “perdió la pista del tiempo”, y sus amigos ignorarán el incidente.
Tercero: para hacer mucho más difícil la obtención de recuerdos, los aliens nublan la memoria del abducido, insertando recuerdos confusos y falsos en su mente. Por ejemplo, si una persona es abducida desde su cama, ésta podría recordar un inusual, vívido y realista “sueño”. Otras abducciones pueden producir “pantallas” de recuerdos de animales (lechuzas, ciervos, monos, mapaches) que miran fijamente a los ojos de un abducido. El sujeto puede pensar que ha visto un “ángel” o un “demonio”, o a un familiar muerto de pie junto a su cama. La sociedad le provee de un abanico de explicaciones, y los abducidos eligen dependiendo de su bagaje y cultura.

El secreto se extiende a los aspectos físicos de una abducción, y el “encubrimiento” de un abducido es parte de ello. Cuando una persona es abducida de su medio habitual, se reporta que él ha salido flotando directamente a través de una ventana cerrada, atravesando paredes, techos y tejados, hasta introducirse en el ovni que le espera.
Cuando una persona está conduciendo su coche, los aliens causan la parálisis del vehículo, de forma que el abducido puede caminar hacia el ovni situado junto a la carretera. Algunas veces, el abducido flota directamente a través del cristal delantero del auto. Típicamente, los aliens esperan hasta que no hay otros vehículos en la carretera, o ellos fuerzan al sujeto a transitar una ruta desierta. A menudo, los aliens toman el coche con el abducido, resolviendo el problema de dejar el auto abandonado en la carretera.

Amenazas al secretismo

El secretismo alienígena no ha sido perfectamente implantado. Aparentemente, los aliens no pueden lograr un secreto completo. Los testigos observan ovnis; marcas de su existencia son dejadas sobre el terreno, y quedan efectos físicos sobre el medio ambiente. Muchos abducidos tienen recuerdos conscientes de sus experiencias; reconocen que han vivido experiencias de “tiempo perdido”. Tienen cicatrices inexplicables y otras “pistas” físicas.

Adicionalmente, la política de secretismo tiene otros puntos vulnerables.
El primero de ellos es el dispositivo implantado en muchos abducidos. Llevar un implante es arriesgado; el sistema de monitorización que alerta a los aliens de que existe un propósito de extracción del implante sólo funciona en ocasiones que no son de emergencia. Según mi conocimiento, en al menos veinte ocasiones, abducidos que no eran conscientes de que lo eran, han “estornudado” un implante, o lo han expulsado mediante otro medio.

Potencialmente, la expulsión de un implante puede amenazar el secretismo alien. Los confundidos e ignorantes abducidos asumen que asumieron el objeto accidentalmente (‘Debe ser que el viento lo introdujo en mi nariz’). O puede que un abducido se sienta forzado a desembarazarse del implante. Por ejemplo, una joven mujer expulsó vaginalmente un amarillento objeto aparentemente plástico de dos centímetros, el cual, por supuesto, la horrorizó. Ella “sabía” que debía librarse del objeto inmediatamente. Tiró de la cadena del inodoro por varias veces hasta que se aseguró de que había desaparecido. Sólo entonces se sintió mucho mejor.

No se grabado en video o fotografiado es esencial para el mantenimiento del secretismo alienígena. Son extremadamente cuidadosos de que el abducido no lleve encima ningún medio fotográfico antes del evento. Si fuera necesario, ellos pueden provocar fallo de energía en la casa o vecindario del abducido, para protegerse ante equipamiento de detección. No desean ser vistos.

Protegiendo el feto

El área en el que los aliens son más vulnerables, aquel que –de lejos- tiene un mayor impacto en el mantenimiento del secretismo, es la implantación de un feto que se está gestando. Virtualmente, todas las abducidas han tenido embriones implantados, y tras un período de semanas o meses el feto les ha sido extraído. Sin la fase (del programa) de implantación-extracción fetal, el completo fenómeno de las abducciones sería baldío o inoperativo. Es absolutamente esencial que el feto esté protegido del aborto durante esa fase.

La fase de implantación es, precisamente, donde la seguridad (del programa) se ve más comprometida. Una vez que la abducida ha sido embarazada, ésta continúa su vida normal, pero llevando en ella el feto. Aunque algunas mujeres abducidas sean conscientes de la existencia del feto, ellas –y no los alienígenas- están en control de él y su embarazo. Para los aliens este período es crucial. Si la mujer se da cuenta de que está portando un feto implantado por los alienígenas, puede decidirse por el aborto. En efecto, muchas abducidas han optado por ello.

Razones para el secreto

La cuestión principal sigue ahí: ¿Por qué son los alienígenas tan reservados? La respuesta a esta pregunta puede estar en los motivos y objetivos del Programa de Reproducción (Hibridación). Puesto que el feto debe ser protegido (de las propias abducidas), el método más efectivo para evitar que las mujeres decidan es mantenerlas ignorantes de ello. En respuesta a una pregunta de la abducida Lucy Sanders, un alienígena fue inusitadamente comunicativo y claro: “Nosotros tenemos nuestro propio interés al extraerte tus óvulos, usándolos para nuestros propósitos genéticos. Sabemos que estos puede ser muy perturbador para las humanas, pues están siendo usadas como órganos reproductivos entre dos especies (alien y humana), ellas son las ‘anfitrionas’ (de parásitos) para la reproducción, y nosotros sólo tomamos aquellos (óvulos) que necesitamos”.

Cuando Lucy preguntó qué quería decir exactamente, el alien respondió:

“Nosotros, algunas veces, usamos a las humanas como anfitrionas para objetivos genéticos de reproducción. Creemos que si la parte femenina de la especie conociera que su cuerpo está siendo usado como una ‘anfitriona’ (recipiente), podría querer deshacerse de aquello que no siente como suyo. Así que ponemos una fuerte laguna mental en su proceso de memoria, de modo que no sepa que se le ha realizado una implantación de feto (…) Dentro del primer trimestre de gestación, debe ser extraído, de modo que la mujer no se dé cuenta del proceso.”

Más allá de la protección del feto, hay otras razones para mantener el secreto. Si las abducciones son, como todas las evidencias claramente nos indican, un fenómeno intergeneracional, en el cual los hijos de los abducidos también son víctimas de abducciones, entonces, una de las metas de los alienígenas es la generación de más abducidos.

¿Son todos los hijos de los abducidos introducidos en el fenómeno? Las evidencias sugieren que la respuesta es “sí”. Y si un abducido tiene hijos con alguien que no es abducido, las oportunidades son que todos sus descendientes serán abducidos. Esto quiere decir que, a través de un incremento poblacional normal, divorcio, segundas bodas, etc, la población de abducidos se incrementa rápidamente a través de las generaciones. Cuando esos niños crecen y se casan y tienen hijos propios, todos esos niños, sin importar si se casan con un abducido o con alguien que no lo es, serán abducidos.

Con el fin de proteger la naturaleza intergeneracional del Programa de Reproducción, debe mantenerse en secreto (hacia los propios abducidos), a fin de que continúen teniendo hijos. Si un abducido descubre que está siendo sometido a un programa intergeneracional, podría decidirse a no engendrar hijos. Esto conduciría el programa a un final, lo cual los aliens no pueden permitir que ocurra.

La razón final del secretismo alienígena es expandir el Programa de Reproducción (Hibridación). Para integrarse más adelante en la sociedad, los aliens deben asegurarse que abducidos copulen con no abducidos, produciendo niños abducidos. Si los abducidos fuesen conscientes de este programa, ellos podrían decidirse por no tener hijos en absoluto, o copular sólo con abducidos. Así, el número de uniones (por motivos de embarazo) entre abducidos y no abducidos podría descender, poniendo en peligro la continuidad del Programa de Reproducción.

El Programa de Reproducción debe mantenerse en secreto, no sólo hacia las mujeres, sino también hacia los varones y la sociedad completa.

Cuando Claudia Negrón tenía seis años, una joven chica híbrida le explico, al menos, parte del programa:

“Le pregunté (a la chica híbrida) por la razón por la que estaban haciendo esto. Ella me dijo que era bueno para todos, y que ellos debían hacerlo. Es muy importante y yo no soy la única; hay mucho más (…) Le pregunté qué clase de proyecto era ese, y ella me dijo que ese proyecto era para hacer un mundo mejor, un mejor lugar”.

Podría afirmarse que desde que sabemos de la existencia del Programa de Reproducción, el secretismo alienígena se ha visto efectivamente comprometido. Pero no es cierto. El muro de secretismo de los alienígenas sólo será atravesado cuando mucha gente, dentro de nuestra sociedad, quizás la mayoría, completamente se dé cuenta de lo que les ha estado sucediendo, y entiendan las implicaciones (del Programa de Reproducción) para ellos y sus descendientes. Después de cincuenta años de conocimiento público sobre avistamientos ovni y abducciones, el debate continúa en si el fenómeno es real, y la comunidad científica rechaza estudiarlo.

De este modo, en estos momentos, la política de secretismo de los alienígenas ha sido –y continúa siendo- muy exitosa, a pesar de millones de avistamientos ovni y reportes sobre abducciones.

La mayor parte de los abducidos tienen bloqueados los recuerdos de sus experiencias, entrelazados dentro de un laberinto de sueños, confabulación, falsos recuerdos, imágenes inducidas, exactamente donde los alienígenas desean que permanezcan. Si los abducidos recobran los recuerdos de esas experiencias, tienen que soportar la crítica, el ridículo, el descrédito y la condescendencia de la sociedad.

El secretismo alienígena no es necesario para proteger a la sociedad del shock producido por la revelación del contacto. Tampoco es necesario para proteger la vida individual del trastorno. El secretismo es necesario para proteger el Programa de Reproducción. Se trata de una medida defensiva, no contra la hostilidad de violentos y aterrados humanos, sino de defensa contra la hostilidad de una población que es víctima de un programa global de explotación fisiológica.

Ahora podemos comprender el porqué los alienígenas no toman tierra en los jardines de La Casa Blanca. Si lo hiciesen, las razones que les han traído a la Tierra podrían ser descubiertas, lo cual impediría la continuidad del Programa de Reproducción.

Dado que es encubierto, el fenómeno de las abducciones –que es esencial para el Programa de Hibridación- ha crecido en enormes proporciones. Y ambas, sus objetivos y su magnitud, tienen profundas y alarmantes implicaciones en el futuro.
fuente/tavojimenezdearmas.blogspot.com

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