Neurólogos de los Estados Unidos descubrieron recientemente que ocho semanas de meditación en compasión pueden producir cambios cerebrales a largo término y desarrollar rasgos positivos en la personalidad.
"La meditación mejora la estabilidad emocional y la respuesta al estrés alterando la actividad de la amígdala".
El equipo encontró que la meditación mejora la estabilidad emocional y la respuesta al estrés alterando la actividad de la amígdala-una región cerebral involucrada en regular las emociones y la atención.
“Este estudio contribuye a un creciente cuerpo cada vez mayor de la evidencia de estudios científicos, que la práctica de la meditación afecta al cuerpo y el cerebro de maneras mensurables”, afirmó la doctora Dr. Gaëlle Desbordes, del Hospital General de Massachusetts, a La Gran Época vía email.
Para estudiar los efectos de la meditación, participantes adultos fueron entrenados durante ocho semanas en la meditación compasiva o meditación consciente (para desarrollar la conciencia de la respiración, del pensamiento y las emociones). A un tercer grupo de control se les impartió educación de la salud.
Tres semanas antes y después del entrenamiento, los cerebros de los participantes fueron escaneados mientras observaban una serie de imágenes con distinto contenido emocional.
El grupo de meditación consciente mostró una reducción en la activación de la amígdala cerebral a todos los estímulos emocionales.
Esto sugiere que el entrenamiento de la meditación consciente redujo la reactividad emocional, el cual es consistente con la hipótesis general de que la práctica de meditación reduce el estrés percibido y mejora la estabilidad emocional”, dijo Desbordes a La Gran Época.
Científicos de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, se manifestaron “desconcertados” por los grandes beneficios de la meditación en el cerebro del ser humano, en cuanto a favorecer el desarrollo de personas felices y en el beneficio en enfermedades como autismo y esquizofrenia. Un completo informe de sus investigaciones se envió el 21 de noviembre a las actas de la Revista de Ciencias.
Tras investigar respuestas cerebrales en meditadores, expertos descubrieron que la meditación actúa directamente en las áreas asociadas a soñar despierto, trastornos psiquiátricos, autismo y esquizofrenia.
Una buena capacidad de meditación también resultó directamente asociada a un alto nivel de felicidad, explica el Doctor Judson A.Brewer, profesor asistente en psiquiatría y autor principal del estudio.
"La meditación ha demostrado que ayuda en una variedad de problemas de salud, tales como el tabaquismo, el cáncer, e incluso puede prevenir la psoriasis”, agregó el Dr. Brewwer.
Tanto a experimentados a como novatos de tres diferentes prácticas de meditación y a los no meditadores, se les efectuó una resonancia magnética en el cerebro.
En la imagen del cerebro reportada por la resonancia se reveló una menor actividad cerebral en los meditadores, en las zonas sombreadas en azul.
Esta notoria disminución de la actividad en el cerebro corresponde a las áreas de la “red de acción predeterminada”, que se encuentra en la corteza frontal y posterior medial, esto fue notable en los meditadores con experiencia.
Según el informe, ellos son capaces de desconectarse o bajar la actividad de las áreas implicadas con trastornos de atención, déficit de atención con ansiedad, trastornos de hiperactividad e incluso de las área donde se registran las acumulaciones de las placas beta amieloides que ocurren en la enfermedad de Alzheimer.
“Meditadores experimentados parecen desconectar áreas del cerebro asociadas con pensamientos errantes, la ansiedad y algunos trastornos psiquiátricos como la esquizofrenia”, señala el informe.
Se registró además la actividad cerebral en los momentos de descanso y se constató que los que habitualmente practican la meditación tienen mayor actividad en el área del presente conocimiento y menos en el “yo” centrado, según describen los psiquiatras.
"La capacidad de la meditación para ayudar a las personas a mantenerse, ha sido parte de las prácticas filosóficas y contemplativas desde hace miles de años", dijo el Doctor Brewer.
Por el contrario, explica el doctor, las características de muchas formas de enfermedad mental son una preocupación centrada en los pensamientos, donde una buena meditación puede actuar en su beneficio.
“Esto nos da algunas pistas de cómo funcionan los mecanismos neurales y la forma en que podrían estar trabajando clínicamente”, agrega el médico psiquiatra.
Prácticas de meditación del oriente como Yoga y Falun Dafa (conocida también como Falun Gong) son difundidas por sus beneficios en la salud.
“El cuerpo humano no debe tener enfermedades, las enfermedades pertenecen a estados incorrectos...”. “Por lo tanto, para regresar a aquel estado original sin enfermedades es necesario descartar los apegos que atan al ser humano a cosas negativas”, afirma Li Hongzhi, maestro de Falun Dafa, práctica milenaria conocida en oriente como Falun Gong.
Esta disciplina es transmitida gratuitamente tanto en oriente como occidente e incluye como uno de sus ejercicios diarios la meditación 15 minutos, media hora, una hora o más, según la experiencia y el tiempo del practicante.
Falun Dafa recibió durante todos los años que se presentó en su país de origen, en la importante Feria de Salud de China, el primer premio de honor por sus comprobados beneficios.
En el grupo de meditación compasiva, el contenido emocional positivo llevaba a resultados de escaneo cerebral similar, pero los participantes que meditaban más, reportaron un incremento de actividad en la amígdala en respuesta a imágenes de personas en varias situaciones de sufrimiento.
"Creemos que estas dos formas de meditación cultivan distintos aspectos de la mente", dijo Desbordes en un comunicado de prensa. ”Ya que la meditación compasiva esta diseñada para aumentar sentimientos de compasión, tiene sentido que pueda incrementar la respuesta de la amígdala al ver gente sufriendo”.
"El aumento de la actividad de la amígdala también estaba correlacionada con las puntuaciones de depresión disminuyentes en el grupo de meditación compasiva, que sugiere que entre mas compasión se tiene hacia los demás también puede ser beneficioso para uno mismo”, agregó ella.
No se observó ningún efecto en el tercer grupo de control.
“En general, estos resultados son consistentes con la hipótesis general de que la meditación puede provocar cambios duraderos y beneficiosos en la función cerebral, especialmente en el área de procesamiento emocional”, dijo ella en el comunicado.
Los investigadores concluyeron que la meditación impacta el proceso emocional durante la vida diaria, no solo durante la práctica de la misma y que puede resultar en el desarrollo de ciertos hábitos positivos a largo plazo.
fuente del texto/ La Gran Época
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