jueves, 12 de diciembre de 2013

Enfermedades raras: el síndrome del acento extranjero.



Imagina despertar después de un coma y, al abrir la boca, hablar como si hubiese vivido por varios años en un país que nunca has visitado. No se trata de una locura, sino que de una condición neurológica muy extraña: el síndrome del acento extranjero. Esta enfermedad extraña se produce luego de un daño cerebral, ya sea por trauma o derrame y quienes lo sufren cambian su acento natural, sonando como si fueran de otro país.

Qué causa el síndrome del acento extranjero

Son tan escasos los casos de síndrome del acento extranjero que en un principio se cree que la persona está fingiendo y que todo se trata de un acto. Lo cierto es que esta condición de carácter neurológico  tiene sus causas.
Quienes padecen de este síndrome han sufrido un daño en el área de broca, la zona del cerebro que controla el habla y la forma en que pronunciamos las palabras. El síndrome del acento extranjero cae dentro de un conjunto de condiciones denominadas afasias y que tienen en común las dificultades de una persona a la hora de expresarse.


En los casos de afasia más severos, el paciente pierde la capacidad de expresarse con palabras, pese a que su cerebro manda la orden de que decir, pero el área de broca no la interpreta bien y la persona termina diciendo cualquier palabra o sonido gutural.
Sin embargo, el síndrome del acento extranjero sería una de las afasias más leves, ya que sólo cambia la forma de pronunciación de algunas letras, lo que a simple vista puede sonar como un acento.

Diagnóstico y tratamiento

El síndrome del acento extranjero puede tener varias causas; desde una herida cerebral traumática, a un derrame cerebral o condición neurológica degenerativa. El diagnóstico se realiza mediante pruebas radiológicas avanzadas, buscando confirmar daño en la zona de broca, evaluaciones con neurólogos y especialistas en habla.
Sólo 60 personas han sido diagnosticadas con esta enfermedad en el mundo, por eso el escepticismo ante quienes presentan sus síntomas. Una vez que se confirma la condición, puede comenzar la recuperación.


En ciertos casos, como las lesiones traumáticas, este síndrome extraño puede resolverse una vez que baja la presión sobre el cerebro, ya sea naturalmente o de forma quirúrgica.
Cuando el daño es más profundo y quizá irreversible el cerebro intenta compensar la imposibilidad de pronunciar en la forma que sabe, utilizando alternativas. En esos casos, la terapia de lenguaje puede servir para volver a aprender a “hablar” como antes.
Existen casos en que la recuperación es completa, mientras que en otros las mejoras son solo parciales. Aún así, el síndrome del acento extranjero podría considerarse como una de las enfermedades más raras que pueden afectar al cerebro humano.

fuente/ Ojo Científico
 

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