viernes, 4 de julio de 2014

¿Pueden los pensamientos humanos cambiar físicamente el agua?

Algunos escépticos desestimaron mordazmente las investigaciones realizadas sobre su poder para afectar el agua, aquí un vistazo a cuatro estudios sobre el tema.

Al parecer, el aspecto más difícil de poner a prueba del poder de la intención humana es controlar la intención de los científicos que llevan a cabo los experimentos. Algunos escépticos desestimaron mordazmente las investigaciones realizadas sobre el poder de los pensamientos humanos para afectar el agua, pero otros están intrigados y con ganas de ver lo que la investigación continua descubrirá.




Las implicaciones son considerables; después de todo, en gran medida, el cuerpo humano está compuesto de agua. He aquí un vistazo a los cuatro estudios sobre el tema, así como algunas ideas que se encuentran en la cultura tradicional china.

Estudio del Dr. Emoto Masaru sobre cristales de hielo etiquetados con 'Amor' y 'Odio' (video)




Los experimentos más famosos realizados sobre el poder de la mente humana para impactar físicamente al agua, fueron liderados en la década de 1990 por el Dr. Emoto Masaru, jefe del Instituto Hado (IHM Corporation) en Tokio, Japón.

Él expuso muestras de agua a diversos estímulos emocionales —música, palabras en varios idiomas que representan emociones tanto positivas como negativas, etcétera. Encontró que cuando las muestras de agua se congelaban, las que habían estado expuestas a intenciones humanas positivas formaban hermosos cristales, mientras que las expuestas a intenciones humanas negativas, formaban cristales feos y distorsionados.

Contenedores de arroz fueron sometidos a los mismos estímulos durante 30 días, después de lo cual se compararon los niveles de moho y descomposición. Una vez más, el arroz expuesto a los buenos pensamientos se mantuvo incorrupto un tiempo más largo y los otros dos grupos (uno expuesto a los pensamientos negativos y el otro ignorado) se pusieron negro con moho. Una de las lecciones extraídas de la experiencia fue que el descuido y la indiferencia pueden ser tan perjudiciales como un abuso manifiesto.

Ver video: Documental del Agua – Experimento con arroz del Dr. Emoto Masaru

Algunos criticaron sus estudios por no tener suficientes controles o por ser difíciles de replicar.

En una entrevista con el sitio web Pure Insight en 2002, el físico Dr. Li Chunbing comentó: "Aunque no tengo una visión desde dentro de los experimentos, creo que las actividades de la mente del equipo de investigación pueden influir en los resultados de cada experimento. Desde que se descubre que el agua es sensible al pensamiento, también ha de ser sensible a las ideas de los investigadores. Creo que los investigadores tendrían que mantener una mente clara para evitar la formación de resultados según sus gustos".

Los intentos de replicar los resultados del experimento se complican de este modo en los estudios de la intención humana.

Imagen: Agua de grifo que formó el cristal de la izquierda. Después que 500 personas enviaron buenos pensamientos a una botella de agua del grifo, se formó el cristal de la derecha. (Cortesía del Dr. Masaru Emoto)

Dean Radin trabaja para replicar los resultados de Emoto

Dean Radin, Ph.D., trabajó con Emoto para replicar estudios previos de este científico. Ellos publicaron su investigación en el Journal of Scientific Exploration en 2008 en un artículo titulado "Efectos de intención distante en la formación de cristales de agua: Una replicación triple ciego".

Radin es científico, jefe en el Instituto de Ciencias Noetic (IONS por su nombre en inglés); en el pasado ocupó cargos en la Universidad de Princeton y varias otras instituciones educativas.

He aquí un vistazo a su estudio:

- 1.900 personas en Austria y Alemania enfocaron sus buenas intenciones en botellas de agua en California. La habitación en la que se guardaron las botellas estaba blindada electromagnéticamente.

- Elementos sorpresa se añadieron al experimento realizado por algunos investigadores, para controlar las intenciones de los investigadores que manipulaban las botellas. Por ejemplo, los investigadores en California no sabían que había botellas de control en las proximidades de las botellas de prueba. Sólo sabían acerca de las botellas de control que se mantuvieron a una distancia mayor.

- La belleza de los cristales resultantes fue evaluada por más de 2.500 jueces independientes, que no tenían conocimiento de las condiciones del tratamiento.

- A los jueces se les pidió diferenciar entre "bello" e "interesante" al caracterizar los cristales.

- El agua utilizada fue seleccionada al azar.

- Se introdujeron en este experimento las medidas que faltaron en los experimentos anteriores que incluyen:

- Controles en las proximidades cercanas a las botellas de prueba para eliminar las diferencias ambientales.

- Se colocaron placas de Petri en posiciones aleatorias en el congelador, para promediar cualquier pequeña diferencia de temperatura dentro del congelador.

- Controles triple-ciego para controlar los sesgos entre fotógrafos, jueces y analistas de datos.

- Los resultados mostraron "una modesta diferencia a favor de" la hipótesis de que la intención puede afectar físicamente al agua.

- Los investigadores expresaron esperanzas de desarrollar nuevos controles por las intenciones de los investigadores.

El Dr. William Tiller dice que la intención humana puede cambiar el pH del agua

El profesor emérito William A. Tiller, de la Universidad de Stanford, dijo en su sitio web que él y su equipo de investigación "repetidamente fueron capaces de cambiar el equilibrio (pH) ácido/ alcalino en un vaso de agua, ya sea hacia arriba o hacia abajo, sin añadir productos químicos al agua, simplemente creando la intención de hacerlo".

Él escribió: "Otros replicaron estos resultados de pH en el agua en varios lugares del mundo. ¡Tales resultados son ¡reproducibles consistentemente!"

La prueba de agua de buena intención en el cultivo del trigo, de Jane Simmons

En su disertación de tesis de doctorado en teología, presentada a la Facultad de Holos University Graduate Seminary, Jane Simmons investigó el efecto que una determinada práctica de ‘cultivar’ el corazón tenía sobre el agua.

- Sus temas de prueba eran ocho practicantes de Coherencia Generada con el Corazón (HGC por su nombre en inglés) usando la técnica de HeartMath.

- Puso algunas de las muestras de agua en las proximidades de los practicantes mientras practicaban, sin estar conscientes de ello. Otro lote de agua fue presentado directamente a los practicantes y se les pidió que enfocaran sus pensamientos positivos en el mismo. El lote de control del agua se mantuvo distante de los practicantes y tan lejos como fue posible de la influencia de cualquier intención.

- Utilizó el agua en semillas de trigo para ver si las semillas crecerían de manera diferente dependiendo de qué lote de agua se utilizó.

- No encontró una diferencia significativa en el período de crecimiento de 16 semanas del experimento. Sin embargo, encontró que las plantas en el grupo de control se retrasaron ligeramente de los dos grupos de plantas estuvieron cerca de los practicantes. Simmons escribió que con el tiempo se pudo haber observado resultados más significativos.

- Aunque su estudio no probó la hipótesis de que la intención humana impacta al agua, indicó que se deben hacer más experimentos y dio una idea de cómo controlar mejor los futuros experimentos.

Los factores que podrían haber afectado sus resultados incluyen:

- Las plantas de control podrían haber recibido un poco menos de luz solar en el invernadero que las de los grupos de prueba.

- El estado mental actual y la concentración de los profesionales y de sí misma, mientras se lleva a cabo el experimento, pudieron afectar los resultados. Al responder a preguntas de la encuesta, algunos de los practicantes expresaron incertidumbre en su creencia de que la técnica de HeartMath podría impactar el agua. Algunos comentaron que su situación actual de vida en general, involucraba de medianos a altos niveles de estrés.

Una mirada tradicional china

El físico Dr. Cheng Luojia explicó al sitio web PureInsight.org: "En la tradición china, la gente tenía una comprensión meticulosa del agua. Por ejemplo, en la creación de la medicina uno debe elegir cuidadosamente el agua. Para hacer Aijiao (una medicina tradicional china), se debe utilizar el agua de pozo Ai del pueblo Ai en la provincia de Shandong.

"El agua para preparar té también es cuidadosamente elegida. Algunos té se deben hacer con agua de fuentes específicas, algunos se deben hacer con el rocío de las hojas de loto, algunos deben ser preparados con la nieve de las flores del ciruelo e incluso, algunos se deben preparar con el agua de un determinado segmento de un determinado río.

"Si siempre mantenemos buenos pensamientos, purificaremos nuestro propio cuerpo por lo tanto poniéndonos bellos y saludables. Si siempre tenemos buenos pensamientos, también vamos a purificar el ambiente y a la gente que nos rodea. Nuestros pensamientos amables pueden mejorar todo en este mundo. Es alucinante ver claramente esta filosofía en los experimentos de cristales de agua [del Dr. Emoto]. La forma más directa de purificar el mundo, es mantener buenos pensamientos. Tendría un enorme impacto en el mundo si el público pudiese ver este punto".

Un proverbio chino dice: "El agua es un espejo del corazón".

fuente/ La Gran Época

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