sábado, 13 de febrero de 2016

¿Se puede ver la Atlántida desde el espacio?.

El investigador y youtuber español Vicente Fuentes analiza un monte submarino llamado Gran Meteoro a 4500 metros de profundidad que tiene unas importantes similitudes con las descripciones geográficas e históricas que se tienen de la mítica Atlántida. En el video se estudian los elementos que enlazan la isla plasmada en el famoso mapa de Athanasius Kircher (Mundus Subterraneus, 1669) con este lugar del Océano Atlántico y se expone la posibilidad de que la Tierra, durante la época en donde supuestamente habría emergido la civilización atlante, habría tenido una configuración muy diferente, con los polos invertidos.





La única objeción que algunos usuarios comentan es que Platón habría hablado de unas dimensiones mucho mayores para la isla, pero esto no sería tan así. En el texto en griego, lo que realmente se lee, simple y llanamente es: hê de nêsos hama Libuês ên kai Asias meizôn, literalmente: «Pero la Isla, al mismo tiempo de Libia era y de Asia, la mayor». La voz griega meizôn es el comparativo de megas (‘grande en tamaño’), o grandeza en cuanto a poder, antigüedad, importancia, o sea, que lo mismo podría significar «mayor» en tamaño que en grandiosidad en cuanto a importancia, relevancia, antigüedad, poderío, etc.

vía/MysteryPlanet.com.ar

viernes, 12 de febrero de 2016

Sin Comentarios...

Las extrañas coincidencias del cine, ¿volverán a serlo en esta ocasión?. Hijo de Dios se estrena en cines el 28 de febrero de 2014.

Entrevista Sabiens a Miguel Ángel Ruiz (ponente del próximo Congreso Sabiens nº 8, dias 8 y 9 de octubre Principado de Andorra) titulada: Neuropolítica: Hacia la conquista del Cerebro Humano.


Ferran Prat de Sabiens entrevista al Ingeniero en Telecomunicaciones e divulgador científico Miguel Ángel Ruiz para saber más de su trabajo de investigación y divulgación científica sobre los avances en Neuropolítica: Hacia la conquista del Cerebro Humano.

¿Quien conquiste el cerebro, conquistará el mundo tal y cual lo conociemos?
¿Por qué se invierten miles de millones de euros/dolares en su investigación?
¿Estamos a un paso de la transformación de nuestra sociedad?
¿Se manipulará cognitivamente los pensamientos de las personas?
¿Estamos a un paso de un cambio de paradigma de la perceprción humana?
¿La Neurociencia tendrá limites éticos?

A estas otra preguntas en la entrevista siguiente realizada a Miguel Ángel Ruiz.
Esperamos que os guste y sea de vuestro interés. Y como siempre que cada uno saque sus propias conclusiones.


jueves, 11 de febrero de 2016

Gimnasia Cerebral. Prueba y disfruta.

ANÁLISIS. Los años perdidos de Jesús el Cristo.

Hay "algo" en la cordillera del Himalaya (Nepal) que no es normal. (Vídeo)

La  superficie del planeta Tierra aún hoy dia permanece inexplorado, dejando así espacio para un sinfín de lugares escondidos y de difícil acceso. Y sin tener en cuenta la gran masa de agua en nuestro planeta, que es de alrededor de 71% de su superficie total.

Vean con detenimineto esta extraña y misteriosa forma captada en Google Maps en la cordillera del Himalaya.

Aunque no hay respuestas claras alguna vez salir de allí, nos encontramos con este descubrimiento suficiente para sacar nuestras propias conclusiones. Las coordenadas son de código abierto y se puede acceder por cualquier persona que esté interesado - Kang Tanga Montaña, Nepal / 27 ° 47'43.40 "N 86 ° 49'6.40" E.

La Ciencia de las Afirmaciones Positivas.

Las afirmaciones tienen su origen psicoterapéutico en la labor del francés Émile Coué. Su afirmación “Todos los días, en todos los sentidos, estoy cada vez mejor y mejor”, repetida en el comienzo y el final de cada día, sirvió para cambiar el pensamiento inconsciente de sus pacientes. Las afirmaciones nos ayudan a desarrollar una mentalidad positiva y así romper las barreras que el pensamiento negativo pone en nuestra vida día a día.

Las tendencias actuales en neurociencia ofrecen evidencia de que podemos mejorar conscientemente nuestra salud y bienestar simplemente cambiando nuestros pensamientos. Los nuevos descubrimientos en neuroplasticidad han demostrado que la realidad física de nuestro cerebro se forma a partir de nuestras experiencias pasadas y que puede cambiar en función de la nueva de información. Lo realmente curioso es que no importa si esta información proviene de un estímulo del entorno (bottom-up event) o de nuestro pensamiento (top-down event). El cerebro, a menudo, no encuentra diferencias ente lo exterior (aquello que llamamos real) y lo interior (aquello que llamamos imaginado/imagen mental).

Lauren Robins (MS, LMT), en su artículo “El Cuerpo Indefinido” dice: “Los pensamientos crean productos químicos que se vierten en torrentes que cursan a través de nuestro cuerpo. Dentro de los 20 siguientes segundos tras un pensamiento, la composición química del cuerpo se ve alterada, lo que deriva en un efecto ácido o alcalino en nuestro cuerpo. Si perseveramos en los pensamientos negativos, nuestro sistema nervioso envía los productos químicos a los músculos; nuestro cuerpo físico se contrae y el pensamiento se vuelve difuso”.

Cathy Chapman, Ph.D.: “Si eres de los que tiene pensamientos de tristeza, enojo o negatividad la mayor parte del día, estásdebilitando tu sistema inmunológico. Se ha demostrado clínicamente que los productos químicos en tu cuerpo que combaten las infecciones disminuyen si este tipo de pensamientos persisten”.

El Dr. Joe Dispenza dice: “El cerebro pensante, el neo cortex, es la semilla de nuestro libre albedrío y nos permite tener una elección y una opinión propias. La cosa que más me llamó la atención de las personas que mostraban cambios en su salud es que habían cambiado su forma de pensar. Cambiar la forma de pensar tiene el efecto en el cerebro de enviar una nueva señal al cuerpo. Nuestros pensamientos tienen una conexión directa con nuestro nivel directo de salud. Los pensamientos crean neuroquímicos. Si tienes pensamientos felices, estás produciendo los neuroquímicos que te hacen sentir feliz.”

El Dr. Joseph M Carver, PhD, en su artículo “Gestión de la Memoria Emocional: Control Positivo Sobre tu Memoria”, escribe: “Los pensamientos cambian la química del cerebro. Con nuestros pensamientos cambiamos los neurotransmisores a diario. Si un hombre entra en una habitación con una pistola, sentimos “amenaza”, y el cerebro libera norepinefrina. Nos ponemos tensos, alerta, nuestras palmas se vuelven sudorosas, y nuestro corazón late más rápido. Si todo resultó ser una broma, y el hombre nos dice que la pistola es en realidad de chocolate, el cerebro cambia rápidamente su opinión, se relaja, nos reímos… la broma está en nosotros, en nuestro pensamiento… ¡Sentimos lo que pensamos! El pensamiento positivo funciona. Como sugiere el ejemplo anterior, lo que pensamos acerca de una situación crea nuestro estado de ánimo”.

La Dra. Caroline Leaf, investigadora cerebral de Sudáfrica con más de 25 años en este campo, dice: “entre el 87% y el 95% de las enfermedades que nos aquejan hoy en día son el resultado directo de nuestra vida mental. Lo que pensamos nos afecta física y emocionalmente. Es una epidemia de emociones tóxicas… La persona promedio tiene más de 30.000 pensamientos al día. A través de una vida de pensamiento no controlado, creamos las condiciones para la enfermedad. La investigación muestra que el miedo, por sí solo, provoca más de 1.400 respuestas físicas y químicas conocidas y activa más de 30 hormonas diferentes. Los residuos tóxicos generados por los pensamientos tóxicos provocan las siguientes enfermedades: diabetes, cáncer, asma, problemas de la piel y alergias por nombrar sólo unos pocos. ¡Controla conscientemente tu pensamiento y empieza a desintoxicar tu cerebro!”

La neurocientífica Helen Mayberg llegó a la conclusión de que las píldoras inertes –placebos– funcionan de la misma manera en el cerebro de personas deprimidas que los antidepresivos. La actividad en la corteza frontal, el asiento del pensamiento superior, aumenta; la actividad en las regiones límbicas, que se especializan en las emociones, decaen.

El Dr. Joe Dispenza explica que cuando las neuronas del cerebro se conectan a través de la activación provocada por un pensamiento o un recuerdo, crean una asociación en un patrón de pensamiento, o “neuro-red”. Se ilustra de la siguiente manera: “El concepto y el sentimiento de amor, por ejemplo, se almacena en esta vasta neuro-red. Pero construimos el concepto de amor de muchas otras diferentes ideas del amor. Algunas personas tienen el amor conectado a la decepción; cuando piensan sobre el amor, experimentan el recuerdo del dolor, la tristeza, la ira, e incluso rabia”. Lo que piensas y afirmas del amor, o de cualquier otra cosa, tiene su patrón asociado en el cerebro.
Las neuronas que se disparan juntas, se conectan. Si practicas algo una y otra vez, como una afirmación positiva, esas neuronas crean una relación duradera. Si te enojas a diario, si te sientes frustrado a diario, si sufres a diario, todo esto es integrado en la red neuronal, que a partir de entonces habrá creado una relación a largo plazo con todas esas ideas. Las afirmaciones ayudarían en este sentido a crear nuevos patrones y asociaciones a través de nuestro esfuerzo mental.

También sabemos que las neuronas que no se disparan juntas pierden su relación a largo plazo; cada vez que interrumpimos un pensamiento (tal y como enseñamos en nuestro Curso Online de Mindfulness), esas neuronas que estaban conectadas entre sí empiezan a romper sus relaciones.

De hecho, la psiconeuroinmunología está explorando esta relación. En palabras del psiquiatra George F. Solomon, “la psiconeuroinmunología es un campo científico interdisciplinar que se dedica al estudio e investigación de los mecanismos de interacción y comunicación entre el cerebro (mente/conducta) y los sistemas responsables del mantenimiento homeostático del organismo, los sistemas: nervioso (central y autónomo), inmunológico y neuroendocrino, así como sus implicaciones clínicas”. Se trata de un territorio del que aún queda mucho que explorar, pero cuyas conclusiones arrojan una nueva luz a larelación cuerpo/mente y el poder que los pensamientos (y su manifestación exterior, las afimaciones) tienen en nuestra vida diaria a nivel fisiológico, psicológico y comportamental.

by Jorge Benito
Fuente: Mindfulness Exercises en Español

miércoles, 10 de febrero de 2016

¿Qué es la paradoja del cumpleaños?

LOS BEBÉS PUEDEN VER COSAS REALES QUE NOSOTROS YA NO ALCANZAMOS A PERCIBIR.

A LOS 5 MESES LOS BEBÉS PIERDEN LA CAPACIDAD DE DISTINGUIR SUTILES DIFERENCIAS EN FORMAS Y COLORES, DE ALGUNA MANERA DEJAN UNA REALIDAD MÁS NÍTIDA PARA CONFORMARSE CON UNA ILUSIÓN MÁS SEGURA.

Un reciente estudio muestra que los bebés son capaces de percibir con mayor agudeza colores y formas que los adultos, pero aprenden luego a adaptarse a una ilusión consensual que les permite navegar en el mundo más a salvo. En otras palabras, reducen el espectro de su percepción para no ser inundados de datos sensoriales que pueden ser imprácticos.

La doctora Susana Martínez-Conde hace una buena labor explicando esto y mostrando algunos ejemplos visuales. Intentaremos aquí explicar brevemente esta diferencia en la percepción. Lo que ocurre cuando vamos creciendo es una cosa que se llama "constancia perceptual", esto es, un aprendizaje a ver el mundo en el que el cerebro parece bloquear pequeños cambios para mantener la identidad de un objeto. Por ejemplo, cambios de luz hacen que un objeto tenga un cierto color y una cierta textura que nosotros no vemos o percibimos de manera equivocada en función de que este objeto no cambie mucho para que así no lleguemos a pensar que es otro objeto, lo cual podría ser incluso peligroso (o era peligroso en momentos en los que el ser humano era cazador-recolector).

"En un principio vemos todas las diferencias, y luego aprendemos a ignorar ciertos tipos de diferencias para que podamos reconocer el mismo objeto como inmutable en diferentes escenarios. Cuando la constancia perceptual emerge, perdemos la habilidad de detectar múltiples contradicciones que son altamente notables para pequeños bebés", dice Martínez-Conde. 

El estudio en cuestión mostró que bebés de 3-4 meses pueden discriminar rasgos sutiles en imágenes cuando se cambia de iluminación, mismos que los adultos no logran detectar, explica Martínez-Conde. Este poder de ver los matices de la realidad, se pierde a los 5 meses y a los 7 u 8 meses la habilidad de ver correctamente superficies mate o lustrosas. Continúa Martínez-Conde:

La discriminación de superficies no es el único dominio de percepción en el que abandonamos la realidad por la ilusión al crecer. Durante el primer año de sus vidas, los niños pierden una miríada de poderes discriminatorios: entre ellos, la habilidad de reconocer diferencias en las caras de monos que son imperceptibles para humanos adultos y la habilidad de distinguir ente sonidos de lenguas distintas a las de su propia familia. Diferencias objetivas se vuelven similitudes subjetivas. 

La pérdida de sensibilidad a la información variante que experimentamos como bebés creó una brecha insuperable entre nosotros y el mundo físico. Al mismo tiempo, nos ayudó a sintonizar nuestra percepción al medio ambiente, permitiéndonos navegar de manera eficiente y exitosa... aunque haya dejado una gran porción de la realidad fuera de nuestro alcance.

Muchas cosas aquí para reflexionar. Por una parte una nostalgia de algo que parece imposible de recordar: la visión prístina del bebé ante la realidad. ¿Cómo ve un bebé una rosa a la que toca la luz del Sol? ¿Cómo es una rosa en el amanecer y una en el atardecer para los ojos límpidos del bebé? Por otro lado, es importante notar que el estudio citado y el concepto mismo de la constancia perceptual muestran desde una perspectiva científica algo que la filosofía ha discutido por siglos: más que ver el mundo como es, lo vemos como somos nosotros, y sobre todo como han sido los otros que vieron el mundo antes que nosotros. “Estar aquí es una especie de abandono espiritual. Sólo vemos lo que otros ven, los miles otros quienes estuvieron aquí antes, aquellos que vendrán después. Hemos acordado ser parte una percepción colectiva”, escribe el novelista Don DeLillo.

La lectura que hace Martínez-Conde de esto es desde la biología: vemos al mundo de la forma que es más útil para que podamos sobrevivir, una operación de ciega inteligencia, nos dirían los biólogos. Sin embargo, debemos considerar que la evolución en realidad también está mediada por factores culturales, no es sólo nuestra genética la que determina cómo procesamos el mundo, es también la epigenética; no son sólo nuestros genes, también son nuestros memes los que nos hacen ver las cosas como objetos constantes, separados de nosotros mismos. Hay en cierta forma una polinización cruzada entre las fuerzas de la evolución y nuestra propia voluntad, es un proceso material pero también altamente inducido por la mente. 

En tiempo reciente tenemos una fuerte influencia de la lingüística en este sentido, filósofos como Wittgenstein notaron que el mundo que aprehendemos está limitado por el lenguaje con el cual lo articulamos y lo filtramos. Un estudio interesante hace unos años notó que las personas que hablan ruso ven una mayor variedad de azules que los que hablan inglés --mientras que los griegos al parecer ni siquiera veían este color. Debe ser interesante estudiar cómo se modifica la percepción en los niños una vez que van obteniendo conceptos sobre el mundo. Hoy sabemos que existe una transmisión epigenética de información, de tal forma que las experiencias que tiene una madre pueden transferirse a su hijo de alguna forma, por lo que nuestra percepción del mundo debe entenderse como un proceso dinámico.

Una de las cosas que los bebés aprenden a evitar ver es la vertiginosa mutabilidad del color y la forma, para de alguna manera dar solidez a la realidad y poder identificar objetos. Es una cierta forma de percepción la que les da su constancia, les confiere una realidad como objetos a los cuales podemos regresar y los cuales seguirán estando ahí, fuera de nosotros. Esto me hace pensar en la filosofía de Hume y en algunas ideas del budismo. Hume creía que lo único que existía eran impresiones cambiantes y la identidad personal en realidad, entonces, surgía cada instante, con cada impresión, ante lo cual no se podía decir que tuviera una existencia real o duradera. En el budismo el concepto de un yo constante es considerado también una ilusión, se habla de skandhas, agregados o adherencias que son el resultado del karma, pero que a fin de cuentas no tienen una naturaleza inherente. Es una especulación, pero quizás si no aprendiéramos a darle una constancia al flujo (ese cambio perpetuo, ese río de Heráclito o el mismo Tao) de impresiones sensoriales de las cuales está compuesta la realidad, nuestra percepción estaría mucho más cerca de lo que sostiene Hume o del budismo. Hume y el budismo nos dirían que ese mecanismo de defensa de la percepción que hace que las cosas mantengan su identidad, aunque pierdan definición, es un doble error, puesto que de hecho el objeto es siempre otro: la flor que ves este instante es otra flor que la que viste hace unos segundos (y ambas flores son espejismos). Asimismo, para que nuestro ego exista y subsista parece necesario haber llegado a este punto de constancia perceptual: nuestro modo de percepción es el esmalte, lo que le da consistencia y solidez a algo (el ego) que es de suyo espectral e insustancial. 

Hace unos años publicamos aquí en Pijama Surf un ensayo del escritor británico Jason Horsley sobre la percepción consensual. que creo que viene a colación. Según Horsley:

La percepción consensual depende del acuerdo, no sólo para establecer qué es perceptiblemente real, sino también para ignorar, refutar o descartar cualquier cosa que desafíe el acuerdo

[...] La percepción consensual es un modelo autoreafirmante de la realidad: lo que no se puede percibir no existe, y lo que acordamos que no existe, no se puede percibir.

Es posible que existan otros mundos sumamente diversos y variopintos (cada modo de percepción es un mundo en sí mismo) dentro del abanico de los posibles dentro de este mundo. El neurocientífico David Eagleman nos recuerda que como seres humanos sólo podemos percibir 1 de cada 2 billones de ondas de luz. Horsley, por otro lado, habla de una percepción "extraconsensual" que lleva hacia las zonas liminales de la conciencia. Una buena pregunta, la cual dejaremos abierta, es si la percepción y la conciencia misma, por definición, son facultades colectivas, que de hecho sólo existen en el enjambre, en la red, en la sinapsis con el otro y dentro de un campo de información compartida y por lo tanto realmente no hay un afuera, un lugar para ejercer una visión que no dependa de todas las otras visiones, que no dependa de todos los otros fenómenos. ¿Cómo ver, no ya sólo con los ojos de un bebé, sino ver la naturaleza por primera vez con los ojos de un hipotético Adán, apeados del río de la historia? Quizás necesitemos deconstruir nuestra percepción. 

POR: ALEJANDRO MARTINEZ GALLARDO - 
POR: ALEJANDRO MARTINEZ GALLARDO -
fuente/Pijamasurf