martes, 13 de diciembre de 2016

La Perdida Civilización Marciana.

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¿Hubo una antigua civilización que habito Marte?, ¿Cómo eran aquellos habitantes del planeta rojo?, ¿Qué les ocurrió?, donde están ahora?, Cuales son los vestigios que quedan de ellos?, sobre estas y más preguntas teorizamos en el siguiente programa donde hablamos de los secretos de Marte.

De todo esto y mucho más, hablamos en el siguiente audioprograma.

El audio corresponde al programa Sabiens emitido por la cadena pirenaica (Radio Valira de Andorra), dirigido y presentado por Ferran Prat, en el que intervienen Jose Luis Camacho, de Mundo Desconocido.

Esperamos que os guste.



fuente/Mundo Desconocido.es

El poder de los números.


La reciente historia de los mineros de Atacama, en el desierto del norte de Chile, se convirtió – para sorpresa de muchos – en una suerte de hito de las comunicaciones, gracias al despliegue tecnológico que permitió llevar las imágenes de la operación de rescate a una audiencia estimada de unos mil millones de personas en el mundo. De entre los muchos detalles que rodean la saga de los mineros, uno que ha sido destacado profusamente por la prensa es la extraña coincidencia de un número, el 33, que se repite en distintos momentos a lo largo de esta odisea. Los números siempre han representado un papel especial en la comprensión humana de la vida y la naturaleza, situación que está presente también en la Biblia.

Los números están repartidos por todas las páginas de la Biblia, desde el Génesis hasta el Apocalipsis. En cualquier diccionario bíblico puede hallarse alguna información básica acerca del significado de los números más usados en las escrituras; así sabemos que el 7 era el número de la perfección, el número divino; que el 6 era todo lo opuesto, el número del hombre, de lo imperfecto, de ahí el famoso 666; que el 12 constituyó una suerte de simbolismo del pueblo de Israel (las doce tribus); en fin, hay muchas cosas que podemos consultar sin mayores dificultades acerca del significado de ciertos números que se hallan en la Biblia.

Sin embargo, hay que reconocer que al lector moderno de las escrituras suele escapársele el sentido último de los números dentro del contexto del relato bíblico. Los números están ahí, repartidos entre las historias de la Biblia, pero la función específica que cumplen dentro esa historia a veces nos es más distante incluso que el texto mismo. La cuestión es más compleja, porque normalmente tenemos consciencia del esfuerzo que debemos realizar para interpretar el texto, pero solemos dejar pasar los números por fuera de este filtro hermenéutico, después de todo son sólo números, ¿no es verdad?

El problema que nos plantean los números está relacionado con el papel que cumplían en la antigüedad, versus el papel que les asignamos hoy en día. En la sofisticada civilización occidental en la que vivimos en la actualidad tenemos un concepto bastante preciso de los números, o mejor dicho, de la función cultural que les asignamos. Producto del nacimiento de la ciencia moderna en el siglo XVI, pero más específicamente de su triunfo en los siglos XVII y XVIII, los números son para nosotros fundamentalmente contadores, son los elementos con los que expresamos la naturaleza computable, mensurable, de la ciencia y la tecnología. Los números dan expresión a nuestra necesidad de medir, de cuantificar todo: el mundo, la naturaleza, la sociedad, el espacio, la música, el arte, la riqueza, la sexualidad, las enfermedades, las noticias, la política, la economía, incluso la historia. Entender o conocer son verbos que conjugamos con números, sin cuya ayuda no podríamos aprehender la realidad que nos rodea. Desde los primeros años de escolaridad el sistema de educación formal nos prepara para asociar los números con un lenguaje exacto, con la precisión de las matemáticas. Así, cuando ponemos números sentimos que estamos dimensionando las cosas en su justa medida. Sin el concurso de los números tenemos la sensación de que es imposible captar la realidad de las cosas en toda su multiforme expresión. Sólo en muy contadas ocasiones los números escapan de esta dimensión “aséptica”; es lo que ocurre, por ejemplo, cuando nos topamos con el número 13, fecha que evoca ideas antiguas, asociaciones de malos augurios, supersticiones que se han colado entre nuestra educación científica (martes 13). Salvo este y otros escasos ejemplos, los números han sido “secularizados” por así decirlo, son elementos neutros, usados como meros contadores o dígitos en los procesos científicos o tecnológicos.

En la antigüedad, por el contrario, las cosas eran muy diferentes. “El número es el principio de todas las cosas”. Para los griegos clásicos los números jugaron un papel crucial en su comprensión de la naturaleza y del hombre, sobre todo merced a la influencia de pensadores como Pitágoras y Platón. Así, si viviéramos en la Grecia clásica, lugar fundacional de la matemática occidental, y preguntáramos por un matemático, lo más probable es que la gente pensara que estamos buscando una secta místico-filosófica, la secta de los pitagóricos, a quienes se les conocía como “matemáticos”. El lenguaje nos puede jugar una mala pasada; por “matemático” nosotros entendemos algo muy distinto a lo que entendían los antiguos griegos. Si quisiéramos tener mejor suerte, debiéramos consultar por un “geómetra” y ahí sí que podríamos llegar a dar con lo que nosotros creemos es un matemático.

El ejemplo griego nos puede dar alguna idea de la distancia sideral que separa nuestro concepto de los números del que tenían otros pueblos de la antigüedad, como era el caso de los habitantes del antiguo Medio Oriente. Fue en Mesopotamia donde los números comenzaron su largo camino civilizador. Sumerios y babilonios tienen a su haber la reputación de ser las primeras culturas donde un grupo específico de personas de la sociedad comenzaron a estudiar los números. Tal es así, que ahora sabemos que el famoso teorema de Pitágoras fue conocido y resuelto en Babilonia unos mil años antes del famoso griego. Los habitantes de Mesopotamia recurrieron a los números para resolver una serie de problemas prácticos, como por ejemplo la fijación del calendario y la medición del tiempo. Vale la pena recordar aquí que ellos definieron el sistema sexagesimal (en base al número 60) para medir el tiempo, un sistema que todavía seguimos usando después de varios milenios. Se aproximaron bastante al valor de p y llegaron a resolver ecuaciones cuadráticas. Pero acaso el rasgo más sorprendente del manejo de los números en Mesopotamia esté en su carácter simbólico. Fue el nacimiento de la numerología, práctica que consiste en asociar a los números con significados espirituales, como representaciones de divinidades, personas u objetos. Ello llevó a su vez a la creación de “números sagrados”, esto es, números especiales, asociados con cosas buenas o malas. Para los sumerios y babilonios el número 60 – al que ya hemos aludido – era precisamente uno de esos números sagrados.

Como muchos investigadores señalan hoy en día, es incuestionable que los antiguos hebreos retuvieron parte de esta tendencia a lo numerológico, es decir, a usar los números con un sentido simbólico. Si bien la estadía en Egipto los expuso a un sistema decimal, los hebreos retuvieron en su conciencia colectiva el uso numerológico, herencia ancestral de los patriarcas que habían dejado Mesopotamia muchos siglos antes. En las escrituras el uso simbólico es más que evidente, incluso para un lector no experto. En el Génesis, por ejemplo, el arreglo del texto y el uso de las palabras tienen connotaciones numerológicas. Así, en Génesis 1:1 abrimos la Biblia leyendo “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”. Esta sencilla frase debe haber tenido para los lectores hebreos una connotación muy especial, pues estaba compuesta por siete palabras.


Comenzar el libro sagrado con siete palabras - en hebreo se lee de derecha a izquierda - en su primera frase no debe haber sido un detalle menor en un libro donde el número siete juega un papel muy importante, por no hablar del papel que desempeña en el primer capítulo de la Biblia (la creación en siete días). Ya de entrada somos advertidos, por así decirlo, de que el autor va a arreglar su material, la historia que nos quiere contar, de modo tal que sus elementos muestren una armonía numérica, una coherencia que numéricamente era atractiva y significativa para su auditorio, el pueblo hebreo. Probablemente esta búsqueda de armonía numérica (o numerológica) esté asimismo detrás de las genealogías de Génesis 5 y 11. Allí hallamos un arreglo bastante claro: hay 10 nombres desde Adán hasta Noé (Adán, Set, Enós, Cainán, Mahalaleel, Jared, Enoc, Matusalén, Lamec, Noé) y luego otros 10 nombres desde Sem hasta Abraham (Sem, Arfaxad, Sala, Heber, Peleg, Reu, Serug, Nacor, Taré, Abraham). En el listado de nombres vemos otra vez simetría numérica, aparte del hecho de que las cifras de años de vida de casi todos estos venerables personajes son… múltiplos de sesenta, o combinaciones de cinco y siete (años o meses). En Génesis 4:15 leemos, por declaración de Dios, que “ciertamente cualquiera que matare a Caín siete veces será castigado”. En Génesis 4:24 Lamec reclama derecho a ser vengado “setenta veces siete”. Podríamos multiplicar los ejemplos y arreglos de este estilo.

En resumen, el texto de las escrituras hebreas nos invita a recordar que los números tenían una connotación simbólica, tanto o más importante que su papel como contadores. Este hecho se ve reforzado por los resultados de la investigación histórica y arqueológica de las últimas décadas, todo lo cual apunta a destacar la trascendencia de lo numerológico para los habitantes del antiguo Medio Oriente. Que duda cabe que los hebreos, descendientes de los patriarcas que habían venido desde Mesopotamia, compartían este bagaje común donde los números jugaban un rol muy especial como representaciones o símbolos de cosas materiales o espirituales. Este es un hecho de la mayor importancia para el lector moderno, pues ya apuntamos antes que nuestra cultura da a los números un tratamiento radicalmente distinto: los ha vaciado de todo significado numerológico, son sólo números. Pero cuando leemos las escrituras, entramos en un contexto histórico y cultural absolutamente diferente; tomar notar de este hecho es un asunto fundamental para hacer justicia al espíritu de los autores bíblicos. También hay que reconocer que incluso en esta materia se han cometido excesos, como nos parece es el tratamiento equivocado de los cabalistas medievales, pero esa es ya otra historia.

fuente/teologiasyciencias.blogspot.com

lunes, 12 de diciembre de 2016

Mateo y el Judaísmo Enocista



El relato del nacimiento de Jesús que nos proporciona el evangelio de Mateo está probablemente entre lo más distintivo de las historias de Navidad: el anuncio de un ángel a José, la estrella de Belén, la llega de los (reyes) magos, la matanza de los inocentes, la huida a Egipto, son algunos de los hechos que rodean el nacimiento de Jesús y de los que sólo nos enteramos por Mateo, pues los demás evangelistas no se detienen en ellos. Cuán distinta sería la celebración de la Navidad si no tuviésemos este relato, ¿verdad?

Hace ya bastante tiempo que el consenso entre los entendidos nos dice que Mateo es un evangelio escrito desde la perspectiva judía – para la mayoría es el más judío de los evangelios - y probablemente redactado en Judea o cerca de ella (¿Siria? ¿Transjordania?). Pero la naturaleza estrictamente hebrea del texto podría ir mucho más allá de las tradicionales consideraciones sobre el autor, el lugar o la fecha de su composición: podría estar conectado con el Judaísmo Enocista. Esa es al menos la tesis que Amy E. Richter desarrolla en su trabajo doctoral, “The Enochic Watcher`s Template and the Gospel of Matthew” (Marquette University, Wisconsin, USA, 2010). ¿Mateo y la tradición (o mitología) Enocista? Vamos por parte, comencemos por entender qué es el judaísmo Enocista.

De lo que tratamos aquí es de una tradición milenaria y muy extensa, que intentaremos reducir a algunos puntos fundamentales para abreviar su análisis. Los expertos denominan judaísmo Enocista a una particular cultura o tradición dentro del mundo judío que tuvo sus inicios y desarrollo en el periodo intertestamental y que afectó en mayor o menor medida al judaísmo de la época y a las dos religiones que se derivaron de él: el judaísmo rabínico y el cristianismo. Desde fines del siglo IV AC la caída del imperio persa supuso el triunfo del helenismo o de la civilización griega en todo el mediterráneo oriental. En medio de las vicisitudes más bien trágicas que acarreó este periodo para los judíos – que en más de tres siglos tuvieron apenas unos setenta años de independencia – los cuestionamientos sobre el origen del mal y el sufrimiento del pueblo de Dios llevaron a los maestros judíos a formular respuestas que explicaran el origen del pecado y las dos más populares se conectaron con famosos patriarcas de la historia bíblica. 


Por un lado, los judíos Adanistas plantearon el papel central que jugaron los primeros humanos, y por cierto Adán, en la transgresión en el jardín del Edén, de donde se deriva el estado actual de la maldad en la tierra como consecuencia de la desobediencia humana a los mandatos de Dios; esta tradición apelaba a Génesis 2-3 como su base textual. Por otro lado, los judíos enocistas rastrearon el origen del mal en una causa extra mundana, cósmica: la desobediencia de los ángeles caídos. A diferencia del grupo anterior, estos judíos leían el origen del mal no en la historia del jardín del Edén, sino en una historia posterior: Génesis 6:1-4. Según este críptico relato, los “hijos de Dios” se unieron (sexualmente) con las “hijas de los hombres” y de esa unión nació una raza de gigantes. Aunque el texto no hace ningún juicio de valor sobre dicha unión, los versos siguientes – que narran el aumento de la maldad humana previa al diluvio – parecen dar una connotación negativa a tal enlace o así al menos lo leyeron algunos judíos. Para estos últimos lectores los “hijos de Dios” eran ángeles que estaban ante el trono de Dios pero que se vieron atraídos por la belleza de las féminas humanas e incurrieron en la transgresión de violar la frontera que separa a humanos de ángeles, a seres terrestres de seres celestiales. Como resultado de esta unión sexual anti natura nació una raza de gigantes, hombres perversos y violentos. Además, los ángeles pecadores enseñaron a los humanos una serie de conocimientos secretos sobre metalurgia, astrología y cosmética, entre otras materias, todo lo cual llevó a la idolatría y a la fornicación que finalmente culminaron con el juicio de Dios: el diluvio castigó a los hombres desobedientes y los ángeles caídos fueron arrojados del cielo. Nos enteramos de toda esta fantástica historia a través de 1 Enoc, un texto seudoepigráfico cuyo supuesto autor sería el patriarca Enoc – de ahí lo de “enocista” – y que habría sido compilado alrededor del siglo I, reuniendo materiales mucho más antiguos.

La historia del Judaísmo Enocista es un capítulo más de la a su vez compleja y dilatada historia del judaísmo del Segundo Templo, periodo que abarca más de seis siglos y que constituye un intervalo esencial en la historia de Israel y de la religión judía. Los enocistas ejercieron una enorme influencia cultural, religiosa y política: allí están la literatura enocista y la vertiente apocalíptica. Desde el tiempo de la revolución macabea los enocistas en general se volvieron críticos del Templo de Jerusalén y probablemente ello dio origen a una de sus variantes más notables: el movimiento esenio. 

Su diagnóstico era asimismo crítico: el pecado es un problema cósmico, supra humano y originado en los ángeles caídos, consiguientemente la humanidad está irremisiblemente perdida en el pecado y aún la religión oficial judía – incluidos el Templo y sus sacerdotes – es impura y corrupta. Pero Dios va a intervenir en el final de los tiempos y va instituir un nuevo Templo, restaurando el sacerdocio puro de los descendientes de Enoc. El “Libro de los Vigilantes”, la porción de 1 Enoc que contiene el relato de génesis 6:1-4 que comentábamos antes, es en esencia un Apocalipsis. Tanto el “Libro de los Vigilantes” como el “Libro Astronómico” habrían sido redactados alrededor del 300 AC, lo que hace de ambos los más antiguos Apocalipsis (extra bíblicos) que se conocen, los que posteriormente fueron recopilados por el o los editores de 1 Enoc e incluidos junto con otros materiales en esta última obra.

Varios aspectos de 1 Enoc y sobre todo del “Libro de los Vigilantes” tienen su equivalente en Mateo. Así, por ejemplo, el uso de títulos tales como “Hijo del Hombre”. Como es sabido esta última designación es originaria del primer Apocalipsis bíblico, el libro de Daniel, y fue usada posteriormente por el o los autores del Libro de los Vigilantes para adjudicársela a su héroe cósmico y escatológico, el patriarca Enoc. 

El título apunta al aspecto celestial de la carrera de Enoc, al hecho de que tuvo acceso al mundo divino como ningún otro hombre antes que él. En tal sentido es llamativo el derrotero inverso que siguen Enoc y los ángeles caídos. Mientras estos últimos abandonan su sitial de privilegio junto a Dios para descender a este mundo terrenal, Enoc hace lo contrario, abandona este mundo corrompido para ascender al trono de Dios a interceder por los ángeles corrompidos. 

Pues bien, la expresión “Hijo del Hombre” se usa varias veces en los evangelios sinópticos, siendo Mateo el que más la emplea (aparece en 32 versículos en Mateo, 13 en Marcos y 26 en Lucas). Si tal terminología tenía una connotación apocalíptica, mesiánica o escatológica más o menos conocida a partir de su uso por los círculos enocistas, entonces la apropiación de la misma por parte de Jesús no debe haber pasado desapercibida para quienes tuvieran algún conocimiento de las discusiones doctrinales o teológicas que cruzaban al mundo judío. Al menos para los enocistas – pensemos en los esenios – este aspecto del discurso de Jesús debe haber sido muy llamativo. ¿Tenían en mente Jesús o los evangelistas a los enocistas cuando usan esta terminología? ¿Debemos leer esta expresión, “Hijo del Hombre”, como una interpelación dirigida a los enocistas, a quienes creían que Enoc era el personaje cósmico – escatológico, cuando en realidad ese papel le correspondía a Jesús?

Otro aspecto que vincula a la literatura enocista y a Mateo es el tema apocalíptico. Hoy en día es difícil precisar qué se entiende por Apocalipsis o apocalíptico, pues hay variadas definiciones. A modo de resumen podemos entender por literatura apocalíptica a aquel género que se caracteriza, entre otra cosas, por: la atribución seudoepigráfica, los viajes celestiales (fuera de este mundo), la revelación de secretos divinos, el fin del mundo (cataclismo cósmico), las figuras mesiánicas, las visiones, los mediadores de otro mundo (ángeles), la revisión de la historia. Muchos de estos aspectos vuelven a conectar a Mateo con la literatura enocista. Mateo tiene una veta apocalíptica y escatológica muy importante, incluso capítulos enteros hacen de este su tema central (Mateo 24-26; notar que casi un tercio de las menciones que hace Mateo al “Hijo del Hombre” ocurren en estos pasajes de alcances cósmicos). 

De particular interés para nuestra materia es la presencia de mediadores de otro mundo, a saber, ángeles, que intervienen como parte del relato escatológico – apocalíptico. Los ángeles juegan un papel central en la literatura enocista, como queda de manifiesto en el “Libro de los Vigilantes” con la aparición de los ángeles rebeldes. El lector seguramente no necesita que le recordemos a su vez el papel que juegan los ángeles en el relato evangélico (ángel o ángeles se usa en 19 versos en Mateo, 5 en Marcos, 23 en Lucas, 4 en Juan) y ni hablar del Apocalipsis, donde el concepto “ángel” o “mensajero” se emplea 75 veces (el 40% de todos los usos en el Nuevo Testamento). Si en los círculos enocistas los ángeles aparecen frecuentemente asociados a Enoc (incluso el patriarca se transforma en un ser semi angélico en 2 Enoc), en el Nuevo Testamento los ángeles forman parte del mundo sobrenatural que rodea a Jesús desde su infancia (Mateo y Lucas) hasta su advenimiento escatológico (Mateo y Apocalipsis).

Según Richter los paralelos entre la literatura enocista y el relato de la natividad de Mateo en particular son muy llamativos y deben ser tenidos en cuenta al momento de entender el nacimiento de Jesús. En los próximos artículos trataremos de profundizar en esa relación.

Crédito imagen:
http://www.4enoch.org/wiki4/index.php?title=Category:Enochic_Studies

fuente/teologiasyciencias.blogspot.com

sábado, 10 de diciembre de 2016

OVNI-UFO nodriza sobrevuela la superfície lunar este mes de diciembre del 2016.

El rotativo informativo 'The Express', muestra una las imágenes lgrabadas en directo sobre la superficie de la Luna desde el Observatorio de Miami en Florida (EE.UU.) el 3 de diciembre. en el que se capta algo asombroso.




viernes, 9 de diciembre de 2016

Ovni aterriza en Ostankino Rusia.

Octubre de 1995 la televisión rusa de Ostankino presentaron imágenes de un aterrizaje ovni a un costado del camino, incluso se logra ver a personas que tratan de acercarse hacia donde desciende el disco volador, analizamos las imágenes y lo comparamos con el caso de cotula Texas del 5 de julio del 2012..




¿Será cierto?


Los oficiales retirados de los submarinos nucleares rusos han hecho declaraciones sobre los misteriosos objetos que vieron en los mares y océanos. Las declaraciones hechas en Odessa, en una conferencia.

No estamos solos en el universo, hay otros fuera de la Tierra. Muchas preguntas surgieron después de las declaraciones impactantes de un astronauta del Apolo 14, que dijo que la humanidad que los extranjeros han puesto en contacto varias veces, pero los gobiernos tratan de ocultar esto durante más de 60 años. 

Aquellos que creen en fenómeno OVNI de diversos orígenes, de ex presidentes de Estados Unidos a los científicos, cantantes o actores, de acuerdo con el International Business Times. 

Usted puede ver el video para ver más anuncios sobre el hecho de que no estamos solos en el universo. Una invasión extraterrestre, ya que nunca se escuchó o estallido de la Tercera Guerra Mundial podría haber casos en los que podrían causar una extinción en masa, más probable es que en septiembre de 2017. Alguns fuentes apuntan a una "enorme" flota alienígena que ya ha penetrado en el sistema solar. Esto podría invadir la Tierra y dar lugar a una extinción en masa en septiembre de 2017 

Los medios de comunicación han informado de que la filtración de información relativa a un documento Kremlin que habría sido revelado en una reunión secreta en el más alto nivel entre el vicepresidente Joe Biden y el presidente ruso Vladimir Putin. 

Durante esta reunión secreta los dos altos funcionarios habrían accedido a cooperar con el fin de defender la Tierra de una posible invasión extraterrestre "planetaria" con un sistema de misiles creada especialmente para este fin.



El Gran Problema que Ocurrirá el 31 de Diciembre de 2016.

En fin de año del año 2016 ocurrirá un problema que poca gente está teniendo en cuenta, y es que ese día durará un segundo más por culpa de la rotación de la Tierra.

¿Estarán preparadas las computadoras y el internet mundial para este cambio?


¿Qué sucede en la Antártida exactamente?. ¿Preservación de recursos naturales o preservación de secretos mundiales?

Seres del espacio están ayudando al Planeta. Entrevista a Eimy Terre.

Seres del espacio y de otros planos dimensionales se encuentran trabajando en el mundo ayudando a que este planeta avance y pase a otro nivel evolutivo, incluso vienen de sistemas solares como el Pleyadiano para contribuir con un trabajo viviendo la experiencia como seres humanos, muchos seres del espacio se encuentran encarnando en la Tierra para poder adaptase a la vida planetaria, varios tienen vagos recuerdos de su origen, debido a las limitaciones en las que se encuentra viviendo el humano, pero tienen el recuerdo o las habilidades que les pueden ayudar a conectarse de nuevo con la esencia de donde proceden para poder realizar el salto evolutivo que este planeta necesita, este no es un trabajo de una sola alma sino de un trabajo en conjunto con seres procedentes de otros planetas y de otros planos dimensionales incluso de los sistemas angelicales encarnando para ayudar en este proceso por el que esta pasando la Tierra. y que su transito sea lo menos doloroso para el ser humano y sea consiente de su avance y del camino que tiene que tomar para que pueda avanzar en este difícil transitar humano. 


Somos seres espirituales viviendo experiencias humanas, incluso varios vienen de otros planetas y se están encarnado como seres humanos para poder realizar el trabajo desde la condición humana que les permite ver las dificultades por las que esta pasando el humano y lo que se necesita para poder evolucionar y crecer en todos los sentidos desligándose de las trabas, manipulaciones y enfermedades que atormentan al ser humano. El ser humano ya esta por trascender la forma primitiva que lo mantiene aprisionado y viviendo como un zombi en un sistema que no les permite despertar de la realidad en que se encuentran.





jueves, 8 de diciembre de 2016

Un antiguo manuscrito afirma que «Jesucristo tuvo esposa e hijos»

El antiguo manuscrito afirma de manera sensacional que Jesús se casó con María Magdalena e incluso tuvo hijos. Además, el ancestral texto llama a José -al igual que Jesús- el Hijo de Dios.




Este antiguo manuscrito de la antigua Iglesia y copiado por un monje anónimo esperó ser redescubierto en la Biblioteca Británica. El manuscrito tiene al menos 1.450 años, posiblemente datando la vida de Jesús. Y ahora, «The Lost Gospel» o «El Evangelio Perdido» proporciona la primera traducción del siríaco al inglés de este documento único que narra la historia interior de la vida social, familiar y política de Jesús.

The Lost Gospel’ lleva al lector a una inigualable aventura histórica a través de un manuscrito que cambia el paradigma. Lo que descubren los autores es tan asombroso como sorprendente: la confirmación del matrimonio de Jesús con María Magdalena, los nombres de sus dos hijos, la imponente presencia de María Magdalena, una trama desconocida en la vida de Jesús, 13 años antes de la crucifixión; un atentado contra María Magdalena y sus hijos; la conexión de Jesús con figuras políticas al más alto nivel del Imperio Romano; y un movimiento religioso que precede al de Pablo, la Iglesia de María Magdalena.

Curiosamente, la biografía de Jesús está llena de enigmas. De hecho, poco sabe de su vida temprana. Según el Evangelio de Lucas (2: 41-2: 51), cuando Jesús tenía 12 años, viajó a Jerusalén con sus padres para celebrar la Pascua. Todo lo ocurrido luego de esto hasta la edad de 30 en la vida de Jesús sigue siendo un enigma profundo para los eruditos.

Los autores de un nuevo libro titulado «The Lost Gospel» creen firmemente que han encontrado evidencia en un antiguo manuscrito de que Jesús tenía 2 hijos y se casó con María.

Aunque ha habido una serie de «evangelios perdidos» que se han descubierto en el pasado, ninguno de ellos ha creado tal controversia entre los eruditos como este hallazgo.

Los antiguos textos, que se cree datan de 570 d.C, fue escrito en siriaco, esperando en los archivos de la Biblioteca Británica durante los últimos 20 años.

Antes de llegar a la Biblioteca Británica, el antiguo manuscrito fue adquirido por el Museo Británico en 1847 de un comerciante que afirmaba haberlo obtenido del antiguo monasterio de San Macario en Egipto.

A pesar de que el antiguo manuscrito ha sido estudiado en el pasado, ha sido catalogado como poco común. Sin embargo, eso cambió cuando Barrie Wilson, profesor de estudios religiosos en Toronto y Simcha Jacobovici estudiaron el texto antiguo.

Después de seis años de analizarlo, creen que han descubierto un quinto evangelio faltante que narra la historia de la vida de Jesús y fue supuestamente escrito por los evangelistas Mateo, Marcos, Lucas y Juan, en el siglo I d.C.

Si este descubrimiento es aceptado por la comunidad científica, se convertiría en la revelación más grande e importante en la vida de Jesús en casi 2000 años.

Jacobovici afirma que el antiguo manuscrito -que está compuesto de 29 capítulos- es una copia de otro evangelio del siglo I y ofrece diferentes ideas sobre varias partes de la Biblia. Los expertos utilizaron imágenes digitales de alta tecnología para fotografiar el texto 13 veces, después de lo cual el documento fue traducido por primera vez desde el siríaco al inglés. Los dos investigadores afirman que José era en realidad Jesús y que «Aseneth» era de hecho, María Magdalena.

La supuesta traducción de los textos antiguos indica que un faraón de Egipto ofició la boda diciendo a Aseneth: «Bendito seas por el Señor, el Dios de José, porque es el primogénito de Dios, y serás llamada la Hija del Dios Altísimo y la esposa de José ahora y por los siglos». Además, los textos antiguos supuestamente leyeron que después de una fiesta de bodas de siete días: «José tuvo relaciones íntimas con Aseneth… Y Aseneth concibió de José y dio a luz a Manasés y a su hermano Efraín en la casa de José.» Sin embargo, se han hecho afirmaciones similares en el pasado.

La profesora de Harvard, Karen L. King, indicó que descubrió un antiguo fragmento de papiro que se cree que se originó en el antiguo Egipto llamado «Gospel of Jesus wife» o «Evangelio de la esposa de Jesús», escrito en lectura copta: «Jesús les dijo: ‘Mi esposa…’»


«Si nos fijamos en la evidencia acumulativa del matrimonio de Jesús, se está volviendo muy abrumadora», dice Jacobovici. «Este descubrimiento es probablemente la pieza más importante». Su procedencia es conocida, ubicada en la Biblioteca Británica durante todos estos años. No es una locura decir que es una copia de una obra del primer siglo, a pesar de eso muchos estudiosos dicen que lo es. Y no es loco decir que es cristiano, como muchos estudiosos lo han dicho. Sin embargo, casi todos los historiadores cristianos siguen convencidos de que estas afirmaciones no son más que afirmaciones vacías.

Diarmaid MacCulloch, profesor de historia de la iglesia en la Universidad de Oxford, explica las afirmaciones del «evangelio perdido» como «la sentina más profunda». S

imcha Jacobovici y Barrie Wilson insisten: «La única manera en que no haya evidencia es si sigues ignorando las pruebas».

fuetne/Codigooculto.com