miércoles, 18 de septiembre de 2013

Hallan una antigua ciudad visitada por Jesús.

 
 http://photos1.blogger.com/blogger/444/1293/1600/mapa21.0.jpg

Arqueólogos británicos han descubierto en Israel las ruinas de la antigua ciudad de Dalmanuta, mencionada en el Evangelio de Marcos.

Las ruinas de más de 2.000 años han sido descubiertas en la costa noroeste del mar de Galilea, en el valle de Ginosar de Israel. El autor del hallazgo, Ken Dark, de la Universidad de Reading en el Reino Unido, afirma que pertenecen a la ciudad de Dalmanuta del siglo I d.C., que Jesús visitó antes de alimentar milagrosamente a 4.000 personas tras multiplicar unos pocos panes y peces.

Dark y los miembros de su equipo hablaron con los lugareños, tomaron fotos y buscaron artefactos en las zonas habitadas que se ubican cerca de la orilla del mar de Galilea, en la ciudad actual de Migdal. Hallaron cerámica antigua y una serie de fragmentos de columnas, incluyendo ejemplos de capiteles (la parte superior de las columnas) talladas al estilo corintio. En otras palabras, la ciudad contemporánea ha absorbido a la ciudad antigua: los fragmentos de las columnas eran partes de las paredes actuales, las piezas de la antigua fachada de piedra sobresalían del porche delantero de una casa y varias columnas de basalto se hallaban entre los escombros.

Las pruebas por radiocarbono han permitido datar muchos de los artefactos encontrados. Algunos de ellos, ánforas y cristal, indican que los antiguos habitantes de la zona eran ricos. Los pesos y las anclas de piedra, junto con la cercana ubicación de la orilla, adecuada para embarcaciones, indican que la población se dedicó a la pesca. Dalmanuta fue una ciudad próspera, dice Dark en el estudio, publicado en la revista 'Palestine Exploration Quarterly'.

Los arqueólogos mencionan que Dalmanuta estaba ubicada muy cerca de la antigua Magdala: el lado sur de Dalmanuta recién descubierto se encuentra a solo unos 150 metros de la ciudad natal de María Magdalena, informa 'LiveScience'.

Según Dark, Dalmanuta existía durante las épocas del período helenístico, romano y bizantino.

El científico también está seguro de que un barco descubierto en 1986, que data de hace unos 2.000 años, fue hallado exactamente en el litoral de Dalmanuta, aunque los autores del descubrimiento no sabían que la ciudad se ubicaba allí.

Esta embarcación, de 8,27 metros de longitud y 2,3 metros de ancho, supuestamente fue utilizada por los antiguos pescadores que faenaban en el mar de Galilea. La idea es que Jesús podría haber utilizado un barco parecido para partir de Dalmanuta a la orilla opuesta, donde tuvo lugar el citado milagro.

fuente del texto/Alerta Roja

Un informativo destaca un hecho insólito vinculado a un Crop Circle.

Con la punta del dedo: Crean un sistema para transmitir audio por contacto.

Los científicos estadounidenses han elaborado un sistema que permite enviar mensajes secretos a otra persona simplemente con tocarla.




Se trata de un dispositivo creado por los investigadores de la empresa Disney Research, que incluye un simple micrófono y como mínimo dos cuerpos humanos, informa 'New Scientist'.

La tecnología Ishin-Den-Shin convierte al cuerpo en un altavoz, permitiendo que cualquier persona pueda transmitir mensajes a través de sus dedos.

El esquema es el siguiente. Un usuario graba un mensaje inaudible con el micrófono, después este mensaje se transmite a través de señales eléctricas al cuerpo de la persona, permitiendo transmitir la información a otros tocándoles las orejas.

Si en el momento en que la primera persona está grabando el mensaje con el micrófono es tocada por otra persona, esta última también podrá transmitir el mensaje a un tercero.

El nombre Ishin-Den-Shin proviene de una expresión japonesa que significa 'entendimiento tácito'.

fuente/actualidad.rt.com/ciencias/view/105919-eeuu-audio-telepatia-contacto-tecnologia

Estos cazas en miniatura son casi tan perfectos como los de verdad.

¿Cómo afecta la actividad solar a las comunicaciones de radiofrecuencia?


La banda de los 15m (21.000 a 21450 KHz) es muy buena para las comunicaciones a larga distancia aunque por su elevada frecuencia es muy influenciada por el ciclo de las manchas solares. Por eso durante los años de baja actividad solar es poco útil para las comunicaciones excepto en el medio día y en los años de alta actividad solar está abierta casi todo el día.

Cuando se producen fulguraciones solares, aunque su duración sea muy corta el efecto en la ionosfera puede durar días. Dicha energía solar producida por las fulguraciones choca con electrones de oxígeno y átomos de nitrógeno en la parte alta de la atmósfera creando IONES, que son cargados de forma positiva. 

La capas de la atmósfera son por orden de cercanía a nosotros D,E,F1,F2.
La capa D, es la más baja de la Ionosfera, llega a su máxima ionización al mediodía pero se disipa muy rápidamente, esta capa es la responsable de la absorción de frecuencias de radio, por lo que la frecuencias bajas son absorbidas durante el día por la capa D impidiendo que pueden llegar las ondas a capas más altas y la posibilidad de poder establecer comunicados a muy larga distancia en frecuencias inferiores a 10Mhz. 

La capa E, al igual que la capa D, también llega a su ionización máxima durante el día y normalmente está ausente por la noche, pero al contrario que la D la capa E es capaz de refractar ondas de radio, incluso en algunas ocasiones llega a refractar ondas VHF, por eso es posible la combinación por salto múltiple puede haber una refracción en E mientras que el segundo salto puede ser en F2... etc

Las capas F1 y F2 , conocidas como región F debido a que ambas se juntan de noche para formar una única capa tienen la capacidad de retener su ionización durante mucho más tiempo que las otras capas y puede permanecer ionizada por la noche de forma menos densa.

Debido a lo anterior, por la noche la capa D desaparece y la E se vuelve muy débil, se combina la F1 y F2 y crean una única capa (REGION F), sin absorción de D las ondas pueden llegar hasta las capas más altas permitiendo la comunicación a distancia X (DX) mayor. Con todo esto es fácil entender como una onda de radio puede tener su origen en un lugar durante el día y dar saltos hasta llegar a otro punto donde ya no existen las capas inferiores debido a que ha anochecido pero que por otro lado sigue estando presente la región F, en este caso entenderemos como MUF o máxima frecuencia útil a la frecuencia más alta que la región F pueda refractar. Puede ocurrir que la MUF sea inferior a 7Mhz o que la región F sea muy poco densa (débil), etc... Puede afirmarse que el número de manchas solares (pueden llegar a superar las 200) aumenta la ionización mientras que fuertes fulguraciones pueden crear otras perturbaciones conocidas como tormentas solares. 

El flujo solar es algo similar, este es la medición de señales de radio desde el sol Este valor se toma una vez al día en la frecuencia 2800(10.7cm). Si el sol emite más ruido en esta frecuencia significa que existe más ionización. El valor del flujo va de 60 (si no hay manchas) hasta 300.

fuente/ Grupo Amateur de Meteorología Espacial

martes, 17 de septiembre de 2013

El amigo Enrique Castillo Rincon ha fallecido. Dejó la 3D y ya cohabita en dimensiones superiores. Hasta pronto amigo contactado.

El Sr. Enrique Castillo Rincon ha fallecido. Castillo Rincon fue uno de los mas serios contactados de todos los tiempos. Aqui tienen un video donde narra su increible experiencia. Descanse en paz Mensajero del cosmos!


La Memoria del Agua y la Escritura del Río.

¿Se necesita tener un cerebro para tener memoria? ¿O la memoria existe en la naturaleza y el agua puede considerarse como un vehículo para el almacenamiento y la transmisión de información? 

 

¿Qué es la memoria?.  
Una definición elemental nos indica que es la capacidad o el proceso de almacenar y evocar información. Es decir, grabar y reproducir lo que grabamos. Muchos diccionarios añaden que es “una función del cerebro”, sugiriendo que sin un cerebro, sin un sistema de células nerviosas no hay memoria. Esta línea de pensamiento es similar a aquella predominante en el materialismo científico que señala que la conciencia es una propidad emergente del cerebro –y que no existe conciencia sin un cerebro. 

Sin ir a fondo en esta bizantina discusión entre mente y materia, habría que cotejar la version profana (profana en tanto a que los últimos dictámentes de la ciencia son una especie de gaceta oficial del conocimiento). Consideremos la vision opuesta que señala, a grandes rasgos, que el universo entero es un organismo consciente y que la memoria es una cualidad ubicua del espacio. Una de las metáforas que se han utilizado para describir el universo –en ese ejercicio sobre todo poético de dar forma o imaginar lo inconmensurable—es la de una gran biblioteca, una especie de animal hecho de información cuyos brazos son etéreos e interminables anaqueles de datos. 

En el hinduismo la palabra para designar el éter, el componente de todo lo que existe, es akasha, misma palabra que también ha sido utilizada para significar “registro” (los registros akáshicos son supuestamente la memoria de todo el universo). De aquí la concepción de que cada partícula o cada punto del universo es una unidad de memoria.

¿Es necesario un cerebro para tener memoria?  Existen argumentos no sólo místicos para afirmar lo contrario. Tenemos por ejemplo el caso del moho de fango Physarum polycephalum, que puede resolver laberintos, mimetizar los planos de una red de transporte hecha por el hombre y hasta seleccionar la comida más sana de un diverso menú sin contar con un sistema nevioso. 

Asimismo, el investigador israelí Daniel Chamovitz, del Centro Manna para la Biociencia de las Plantas, sostiene, a partir de sus investigaciones de campo que si la memoria se trata de codificar información, almacenar información y recuperar información, entonces las plantas recuerdan y memorizan. Clive Beckster, un especialista de la CIA en detección de mentiras que dedicó buena parte del final de su carrera al estudio de la biocomunicación, describió la formación de “vínculos telepáticos” entre ciertas plantas y algunas personas. 

De existir estos vínculos, este canal sostenido de transmisión de información, sería lógico pensar que las plantas “recuerdan” a sus cuidadores de alguna manera. Quizás algún día hablaremos de los árboles como de los elefantes: grandes testigos del tiempo, prodigios insospechados de la memoria.
sky-reflections-on-water-drops-and-ripples-loop-slow-motion-x 

La posibilidad de que las plantas tengan memoria no resulta tan remota si uno piensa que el ADN en sí mismo es un dispositivo biotecnológico de transmisión de memoria. En otras palabras todos los seres vivos estamos hechos sustancialmente de memoria (información que se intercomunica a través de transmisiones celulares). Pero sugerir que el agua tiene memoria es un poco más arriesgado, en tanto a que el agua tiene una composición molecular relativamente simple –las aleaciones de hidrógeno que la componen solamente duran microsegundos antes de romperse y reformarse–, si bien es la base de la vida y del mismo ADN (se ha descubierto que las moléculas del agua influyen en el materia genético). Incluso, el agua parecería lo opuesto a la memoria, la antitesis de la fijación, siempre cambio, siempre flujo, nunca la misma. 

En este sentido nos encontramos con una profunda dualidad. Por una parte el agua está ligada al olvido, a aquello siempre nuevo que no contiene un vestigio del pasado o aquello mismo que hace olvidar. En la mitología griega tenemos al Río Leteo de cuyas aguas en el inframundo los muertos bebían así olvidando sus vidas pasadas –tenemos aquí un río que es un dios del olvido. Beber del agua de la vida o de la fuente de juventud tenía la propiedad de hacer que el tiempo se borrara (hay aguas que inducen a un dulce sueño immemorial). Pero de manera paradójica, desde la antigüedad los cuerpos acuáticos han sido considerados los depositarios de una memoria y como tal se cree que tienen una personalidad –como si lo sucedido en tiempos remotos en sus aguas siguiera pasando y codificando una presencia particular o un ecosistema de relaciones (una única ola que fluye desde el principio). Desde el Ganges hasta el Lago Ness, ríos y lagos parecen guardar ciertas propiedades y facilitar ciertos procesos: desde la ablución hasta la aparición de lo sagrado o de lo monstruoso. Esto sugiere una memoria inherente y un patrón recurrente, al menos desde la perspectiva del mito, en el agua. Un río como un egregor o un agregador de múltiples conciencias en una sola.

Siguiendo con esta dualidad inherente que parte la mayoría de los fenómenos a los que nos enfrentamos, la ciencia en los últimos años ha tenido un acercamiento –aunque desde sus márgenes—a esta idea que se pierde en el olvido del origen de que el agua tiene memoria. El inmunólogo Jacques Benveniste publicó en 1988 un controversial artículo en la prestigiosa revista Nature en el cual argumentó que el agua tiene memoria. En el caso reportado, Benveniste había empezado con una sustancia que causaba una reacción alérgica y luego la había diluido varias veces para que no quedara más que agua pura; pese a esto el investigador francés notó que el agua aún detonaba una reacción alérgica cuando se le añadía a células vivas y ya no quedaban rastros de la sustancia alergénica. Esto, según él, era prueba de que el agua debía de tener memoria y podía explicar los efectos elusivos de la homeopatía, por un momento justificando susdiscutidos efectos científicamente –el agua podía almacenar información a través de “un red infinita de átomos de hidrógeno, o de campos electromagnéticos”.

El caso generó enorme polémica y los intentos de reproducirlo fracasaron, al menos los que contaban con el aval de la ciencia establecida. Benveniste fue orillado fuera de la academia y su teoría considerada como seudociencia (quackery), pese a esto hasta su muerte afirmó que su trabajo era científicamente sólido. El tema de la memoria del agua se convertía en un fantasma. Benveniste sigió haciendo experimentos por su propia cuenta, incluso manteniendo que los efectos de la memoria del agua podian transmitirse a través de líneas telefónicas. Su destino fue similar al de Rupert Sheldrake, quien también fue marginado de la ciencia luego de que la revista Nature considerara su obra “diga de quemarse” y cuyo trabajo sostiene que la memoria es una propiedad inherente en la naturaleza, un campo de información que se transmite a través de una “resonancia mórfica” y que no necesita de una transmisión genética convencional, sino que puede sintonizarse en el espacio, como si este fuera una bóveda conductora de todo lo que ha sucedido anteriormente.

Entra entonces la cultura new age que, particularmente a través del trabajo del Matsuro Emoto, ha popularizado el uso del agua para sanar y para capturar una intención. Según se cree, escribir una palabra en un vaso o emitir una oración puede programar un cuerpo de agua y alterar su composición, ya que el agua reacciona de manera misteriosa a la conciencia humana. Emoto ha sido el protagonista de una serie de documentales en los que se muestran las alteraciones que supuestamente sufre una molécula de agua cuando es sometida a cierta música, vibración o hasta pensamiento, llegando a representar hermosas imágenes de mandalas y fractales. Sin embargo, muchas personas dentro de la ciencia más rigurosa, han notado que su trabajo carece de un método científico sólido y se sospecha que podría tratarse más de un negocio fraudulento –siendo que Emoto es un notable entrepreneur.

watergif 

Hace un par de años surgió en Internet información sobre un experimento realizado aparentemente por el Instituto Aeroespecial de la Universidad de Stuttgart. El experimento que se describe en el siguiente video hizo que diferentes personas tomaran agua de un recipiente y la separaran haciendo “gotas individuales”. Los experimentadores lograron observar las moléculas de agua con algún tipo de aparato microscópico y analizaron las diferentes gotas, notando que las gotas que cada individuo separaba contenían una imagen diferente, similar a la de cada una de sus gotas pero distinta de la del agua que no había sido separada. Un experimento similar se realizó introduciendo una flor a un recipiente de agua; el agua que había sido expuesta a esa flor exhibía una forma que reflejaba la forma de esa flor; si se introducía otra flor, las gotas de agua grababan una imagen similar a esa otra flor, siempre mostrando un sello, como si el contacto con la flor dejara una impresión fractal de su imagen. De tal manera que con analizar una gota se podia detectar la flor con la que había tenido contacto. Este poético ejercicio de grabar por instantes las imágenes de flores en gotas de agua como si fueran símbolos secretos, evidentemente sugiere que el agua tiene memoria, al menos de corto plazo.







El investigador que aparece en el video utiliza la metáfora del Río Rin como un cúmulo de memoria dinámica, señalando que el agua de su fuente tiene una memoria y por lo tanto un efecto distinto al agua de su delta (en su fluir va cobrando diferentes signos), y así los patos que beben su agua beben información –la cual varía si liban de sus aguas cerca de su delta en el Mar del Norte que en su nacimiento en los Alpes. “La lluvia es un medio de data para el mundo”, dice. El agua es el vehículo para la escritura del código que programa la vida de nuestro planeta (base del semen y la sangre).

Esto casi tiene proporciones bíblicas: en las aguas promordiales se gestó el Logos, la palabra luminosa flotando en las olas. Tal vez el medium principal para la transmisión e inseminación de la información sea justamente el agua, el recipiente más noble y dúctil, potencia ilimitada de ser: un espejo transparente que graba los reflejos al menos instantes después de que la imagen ha dejado de ser proyectada… Hay una relación misteriosa entre lo infinito y la transparencia,  que tal vez sea la que permite que el contenido de la información no se vea limitado por una definición, en una suerte de proceso de encriptación, o economía latente de la data –que se guarda de manera más eficiente sin tener que desplegarse.

En la segunda parte exploraremos la posibilidad, bajo el supuesto poético de que el agua es una forma de memoria, de que los ríos puedan ser usados como libros o lienzos en los cuales leer y escribir textos. Textos transparentes habitados por sutiles presencias que se revelan bajo una cierta resonancia de la conciencia.

Twitter del autor: @alepholo
fuente/ Pijamasurf.