viernes, 20 de septiembre de 2013

Qué resurga el sentimiento del NeoAMOR oculto, pero no perdido, dentro de nosotros mismos.


Ahora si que somos libres. Escucha, siente, piensa y se tú mismo/a para ayudar a ser una raza mejor.


¿Tener sexo nos hace más inteligentes?


Sin duda alguna, es una pregunta un tanto curiosa, a la que los estudios científicos han respondido con un rotundo sí: tener sexo puede volvernos más inteligentes. Parece ser que, ante situaciones de estrés, el aumento de la hormona de estrés reduce la neurogénesis; sin embargo, las experiencias estresantes positivas como el ejercicio físico o el sexo mejoran nuestra capacidad cerebral. ¿Quieres saber más? Continúa leyendo.

Las ratas, el sexo y la inteligencia

Para saber si la hipótesis de que el sexo nos hace más inteligentes, los investigadores vieron si la actividad sexual influye en la estructura de las neuronas en el cerebro y la función del hipocampo experimentando con ratas. Se introdujeron mitad machos y mitad hembras; a una parte de los machos se les permitió tener relaciones sexuales una vez, al resto una vez al día durante 14 días.

Las ratas que tuvieron sexo una vez tenían niveles de hormonas de estrés elevados, así como también más neuronas. En las ratas que tenían sexo todos los días, se mostró un crecimiento pero más moderado.

Sin duda alguna, las ratas no son lo mismo que los humanos, por lo cual no se puede tomar como algo concluyente.

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El cerebro de los humanos

El factor de crecimiento nervioso, una neurotrofina relacionada al crecimiento de las neuronas, se encuentra en mayores cantidades en personas que recientemente se han enamorado –por el contrario de los solteros o aquellos que llevan en una relación larga–, así como también durante la excitación y al probar algo nuevo. Además, en aquellas personas que se enamoraron recientemente, también aumentan los niveles de estrés.

Por lo cual, se podría decir que el sexo nos hace más inteligentes, pero solo si es con una nueva pareja. En los estudios se veía que cuanto más tiempo se pasaba con una persona, los niveles de neurotrofina eran más bajos, por lo que el crecimiento neuronal descendía.

Las primeras etapas del amor nos hacen estar más atentos y alertas a las cosas que suceden a nuestro alrededor, y es el mejor momento de nuestro cerebro, ya que se estimula el crecimiento neuronal en el área del hipocampo, la zona del cerebro responsable de la memoria y el aprendizaje.

Otros datos sobre el cerebro y el sexo

El sexo provoca un aumento del flujo sanguíneo hacia el cerebro, mejorando los niveles de oxígeno. Además, durante el orgasmo las neuronas son más activas y necesitan más oxígeno.

En el caso de las mujeres, el aumento de determinadas hormonas mejora la agudeza mental, la concentración y el tiempo de reacción.

Más allá de que tener sexo nos hace más inteligentes, tiene múltiples beneficios para la salud: mejores niveles de testosterona, menos síntomas de menopausia, menor presión arterial, y en personas mayores sexualmente activas hay menores rangos de demencia. ¿Tú qué piensas? ¿Crees que el sexo nos hace más inteligentes?

fuente/ Ojo Científico

Buen viaje a la HUMILDAD del Universo.

NOME

Mira como la realidad se distorsiona.

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La Voyager captó un extraño sonido en el espacio Interestelar. ¿ Qué crees que podría ser ?.


Hay demasiada actividad aérea No Identificada en los cielos de todo el planeta. ¿ Nos ocultan algo? ¿O, simplemente no se sabe que está sucediendo?



No Identificados "observan" un barco carguero en llamas en alta mar.

TERREMOTOS. Así fue el terremoto más potente del mundo registrado hasta ahora.

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        Nubes sobre el mar de Okhotsk. Imagen: NASA
         

Investigadores estadounidenses han determinado que el seísmo ocurrido en el fondo del Pacífico, y registrado en todo el mundo en mayo de 2013, emitió una energía 36 veces superior a la liberada por la bomba atómica de Hiroshima. Este fenómeno produjo una grieta de 180 kilómetros de largo.

Meses después del terremoto de 8,3 grados originado en el fondo del mar de Okhotsk (Rusia) el 24 de mayo de 2013, su causa sigue siendo un misterio. Sin embargo, un estudio publicado esta semana en Science revela que este fenómeno, ocurrido a unos 609 kilómetros de profundidad, es el más potente registrado hasta la fecha.

Los autores del trabajo, pertenecientes a la Universidad de California en Santa Cruz, el Instituto de Tecnología de California y la Universidad de Utah (EEUU), han revelado que el seísmo liberó la energía equivalente a la explosión de 36 millones de kilogramos de dinamita y produjo una grieta de 180 kilómetros, la más larga conocida.

Los investigadores analizaron las ondas sísmicas emitidas durante el evento. ?Miles de estaciones de todo el mundo registraron el temblor de tierra al propagarse por la roca?, explica a SINC Thorne Lay, uno de los autores del trabajo.

A continuación, compararon los resultados con los datos de un terremoto de características similares ocurrido en Bolivia en el año 1994. ?La energía liberada triplicó la de Bolivia?, indica Lay.

El área y la velocidad de ruptura también fueron mucho mayores que durante el fenómeno anterior. El enorme agujero que produjo el fenómeno constituye una falla, un deslizamiento de dos placas tectónicas ?las piezas que constituyen la corteza terrestre?, con una velocidad de ruptura de unos 9.000 kilómetros por hora, datos que se asemejan más a terremotos superficiales que a temblores profundos. El terreno se movió hasta 10 metros.

Aquel seísmo fue diferente, se produjo muy despacio y parece haber involucrado otro tipo de fallas, con una deformación en vez de una rápida rotura de la roca?, destaca el investigador.

Los expertos atribuyen las grandes diferencias entre los dos fenómenos a las variaciones en la edad y la temperatura de la lámina subyacente. La placa del Pacífico se hunde bajo el mar de Okhotsk y es mucho más fría que la placa donde se produjo el terremoto de Bolivia en 1994.

?Cómo ocurren estos sismos es una incógnita?, asegura Lay. Los expertos aún se preguntan cómo puede una roca deslizarse sobre otra tan rápido mientras está siendo comprimida por 609 kilómetros de material.

El investigador afirma que entender la naturaleza de estos fenómenos es clave para prevenir otros movimientos de tierra que puedan causar daños.

Movimientos a gran profundidad
Los movimientos de tierra profundos tienen lugar en la zona de transición entre el manto superior y el inferior, que se encuentra entre 400 y 700 kilómetros bajo la superficie. Son el resultado de la tensión ejercida sobre una placa subyacente cuando una lámina de la corteza terrestre se desliza bajo otra.

Normalmente, este tipo de terremotos no ocasionan un temblor suficientemente potente en la superficie para que pueda suponer ningún peligro, pero tienen un gran interés científico.

fuente/ Eleconomista.es

jueves, 19 de septiembre de 2013

ECONOMIA. Las máquinas y no los hombres manejan las bolsas de valores.

¿Y si el crack bursátil de 2008, cuyas consecuencias aún se notan en medio mundo, lo hubieran provocado las máquinas y no los hombres?

Un estudio relaciona el vertiginoso ascenso de la negociación de alta frecuencia (high-frequency trading o HFT), donde las decisiones de compraventa de acciones las realizan algoritmos matemáticos, con la volatilidad de los mercados. Estas máquinas realizan sus operaciones en milisegundos, escapando a la supervisión en tiempo real de cualquier humano, por muy rápido que sea. Cuando, tras un sólo segundo, reacciona, puede que ya sea demasiado tarde.

Las máquinas y no los hombres manejan las bolsas de valores

Las HFT apenas tiene 15 años. La Securities and Exchange Commission de Estados Unidos (SEC) no autorizó las operaciones electrónicas hasta 1998. Entonces estos programas tardaban unos segundos en realizar una operación bursátil de forma autónoma. Siguen sus propias reglas (no siempre redactadas por humanos) para decidir qué comprar y cuándo vender. Desde entonces, la imagen del avezado jugador de bolsa es una mera ilusión.

Las operaciones en milisegundos, incluso menos. La compañía británica Fixnetix, por ejemplo, presentó en 2011 el microchip iX-eCute, capaz de realizar una completa en 740 nanosegundos (la milmillonésima parte). En los últimos años se ha desatado una verdadera carrera de armamentos tecnológicos entre las compañías financieras para que sus sistemas sean más rápidos que los de la competencia. Así, en unos meses debe entrar en servicio el primer cable submarino que une Londres y Nueva York desplegado en la última década. Operado por Hibernia Networks, un consorcio de empresas de HFT lo financia con 250 millones de dólares con la promesa de que ganarán apenas 5 milisegundos en sus comunicaciones, toda una eternidad para una buena operación.

“Nadie lo sabe con exactitud, pero en Estados Unidos se estima que las HFT ya suponen el 75% de las operaciones y creciendo. Mientras, en Europa su porcentaje es menor pero recuperan terreno, puede que estén entre el 25 y el 50%”, dice Neil Johnson, profesor de física de la Universidad de Miami y experto en sistemas complejos. Johnson y otros investigadores de estas negociaciones bursátiles casi a la velocidad de la luz han estudiado una de sus consecuencias que, por su fugacidad, a veces escapan a los analistas. Son los llamados eventos extremos ultrarrápidos.

Si la cotización de un valor baja (o sube) hasta 10 veces antes de repuntar (o caer) y el cambio en el precio es superior a un porcentaje determinado y todo ello en fracciones de segundo estamos ante uno de estos eventos extremos ultrarrápidos (EEU). Tal como publican en Nature Scientific Reports, encontraron 18.520 picos y crack con una duración inferior a los 1.500 milisegundos en las bolsas estadounidenses desde 2006. Comprobaron también que estos eventos van ganando autonomía respecto de los operadores humanos: cuanto más baja la duración de un EEU por debajo del umbral del tiempo de reacción humana, establecido en un segundo, el número de eventos extremos aumenta muy rápidamente.

Aunque los principales valores fueron entrando en el juego de las HFT de forma paulatina, todos los grandes ya experimentaban eventos extremos ultrarrápidos poco antes del colapso bursátil de 2008 que inició la crisis económica actual. De hecho, los 10 valores con más vaivenes instantáneos durante el periodo estudiado (2006-2011) son los grandes bancos, con Morgan Stanley, Goldman Sachs y Bank of America en los primeros puestos. El 15 de septiembre de 2008, el día de la declaración de bancarrota de Lehman Brothers, concentró el mayor número relativo de EEU.

“Sin duda están relacionados. Pero hay algo intrigante que me convence de que los EEU jugaron un papel en favor de la caída: antes del crack de 2008, comenzamos a ver cómo su frecuencia comenzaba a subir rápidamente en determinados valores y estos valores son todos compañías financieras. Sin embargo, en la prensa económica, el crack en sí fue asociado a la quiebra del sector financiero. Creemos que los EEU eran en realidad fracturas que aparecían en el mercado, en el sector financiero, antes de su ruptura. Como un objeto mecánico se puede fracturar antes de romperse”, explica Johnson.

Y no fue la única vez. El seis de mayo de 2010, el Dow Jones, el índice industrial de la bolsa de Nueva York cayó casi 1.000 puntos, el 9% de su valor, en segundos para recuperarse pocos minutos después. Un informe de la SEC señaló a las HFT como responsables parcialmente de lo que se llamó el Flash Crack. “En efecto, nosotros hemos encontrado una aglomeración de eventos extremos ultrarrápidos en torno al Flash Crack. Aún estamos analizando los datos para ver si podemos determinar la causa, pero hay una clara asociación”, explica el investigador estadounidense.

El problema es que no va a ser fácil demostrar su hipótesis. Tendrían que conseguir acceso a mucha información confidencial para establecer una relación causal entre el juego de los algoritmos y el vértigo bursátil. Algo que no parece probable sin la intervención de las autoridades. Tanto en Estados Unidos como en Europa distintas comisiones están analizando el impacto de las HFT en los mercados de valores. “En mi opinión podría ser peligroso aplicar normas para regular algo cuando no entiendes como funciona y nadie lo entiende, aunque nosotros esperamos haber comenzado a hacerlo”, sostiene Johnson.

El problema es que los humanos están perdiendo el control de sus bolsas de valores, quizá para siempre. “Al final, nada impedirá que los algoritmos escriban sus propios algoritmos. De hecho, la computación genética y los algoritmos genéticos son exactamente eso, donde nuevas generaciones de algoritmos nacen espontáneamente de la fusión y modificación de los existentes sin ningún control humano”, señala Johnson. Es como si los humanos hubieran escrito el código a modo de dioses y las máquinas estén creando su propio ecosistema, un lugar inhóspito para la lentitud de reacción humana.

“Podemos imaginar un escenario donde el mercado financiero se vea inundado de algoritmos, ninguno de ellos escrito ya por humanos pero que, sin embargo, son mutaciones rentables de generaciones anteriores de algoritmos. Sé que puede sonar a ciencia ficción, pero no lo es. De hecho, esto ya podría estar sucediendo en parte”, añade el físico.

Fuente: Cuarto Poder
Autor: Miguel Ángel Criado
vñia/ economiazero.com